La ministra de la Presidencia, María Nela Prada, denunció que en Santa Cruz se aplica una dictadura contra las personas que piensan diferente y no se subordinan a grupos de élite cruceños.
“El derecho a la protesta está garantizado, pero lo que no sucede en Santa Cruz, donde se vive una especie de dictadura cívico-patronal, se busca definir un modo de pensar”, dijo a la red ATB.
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Movilizaciones
Desde el 28 de diciembre, un sector de la ciudadanía cruceña se moviliza a diario en demanda de la excarcelación del gobernador Luis Fernando Camacho, recluido en Chonchocoro.
Desde ese día hubo quema de inmuebles del Estado, saqueos e incluso atentados a domicilios particulares, como el caso del ministro de Obras Públicas, Édgar Montaño.
Imposición
La ministra Prada añadió que esos grupos buscan imponer a todos los cruceños su modo de ser, sentir y hacer las cosas.
“Y ahí, quien no se subordina a eso está catalogado como traidor o traidora, se le declara muerte civil, pero además se da una suerte de carta blanca a grupos delincuenciales para que amenacen”, acotó.
Estas amenazas y ataques no son solo contra quienes no piensan como ellos, sino contra sus familiares y sus propiedades, afirmó.
“Atentan contra la propia vida de las personas al ir a incendiar sus casas, al destruir sus bienes y amenazar a su familia. Viven (los cruceños) en permanente zozobra”, dijo.
“¿De qué democracia pueden hablar esas personas si el principio básico de respeto entre diferentes en Santa Cruz no está garantizado?, cuestionó.
Violencia
Rresponsabilizó de ese intento de imposición y la generación de violencia a la “la dirigencia cruceña, al Comité pro Santa Cruz y a la Unión Juvenil (Cruceñista)».
“Y eso no es desde ahora, sino que se convierte en una práctica recurrente en el departamento”, apuntó.
En su análisis, esos grupos buscan generar terror y zozobra a través del incendio de domicilios e instituciones públicas, el asalto a bancos y el robo a empresas privadas.
Todo ello, con una agresión “muy grande” por parte de grupos delincuenciales y vandálicos con la instalación de un discurso de odio y racismo.
Sin temor
Prada reiteró que no tiene temor ante posibles ataques de esos grupos, y que se seguirá resistiendo a lo que pretenden obligar e imponer los grupos vandálicos y la “mala dirigencia” de Santa Cruz.
“He recibido amenazas, no solo durante este conflicto, sino durante muchos años en Santa Cruz, por no someterme a la dictadura cívica, por no pensar como determinan, ni acatar medidas que considero irresponsables contra el pueblo”, apuntó.
Recordó que por no encasillarse en el discurso de “buenos cruceños” recibe amenazas y pretenden atentar contra su familia también.







