La hija de Jeanine Áñez, Carolina Ribera, recordó que cuando su madre presidió el país, entre 2019 y 2020, Luis Fernando Camacho pidió “muchos ministerios” y ella se los concedió.
En entrevista con radio Erbol, la tarde del viernes, la joven dijo que el entonces presidente del Comité pro Santa Cruz “también formó parte del Gobierno”.
“Camacho pidió muchos ministerios, muchos espacios, y mi madre siempre dijo desde un comienzo: ésta es una lucha de los cívicos y ciudadanos, yo voy a hacer lo que corresponda”, dijo.
Entre el 22 de octubre de ese año, dos días después de las fallidas elecciones generales, y el 10 de noviembre, cuando renunció presionado el presidente Evo Morales, Camacho lideró las protestas en el país.
Protagonista
Había sido protagonista de la crisis y, en esa condición, conminó al mandatario a renunciar, acordó apoyo militar y policial, sugirió la sucesión de una magistrada del Tribunal Judicial, planteó una “junta de notables” e irrumpió en el Palacio Quemado.
Un día después del derrocamiento de Morales, Camacho fue anfitrión —en el hotel Casa Grande, en La Paz— de Áñez, que entonces llegó a la sede de gobierno en un helicóptero de las Fuerzas Armadas.
Era 11 de noviembre. La senadora, entonces segunda vicepresidenta de la Cámara de Senadores, se preparaba para la sucesión, a iniciativa de un grupo de dirigentes políticos, embajadores y jerarcas de la Iglesia Católica, que se reunió en la Universidad Católica (UCB).
Sucesión
“Mi madre no planificó (su llegada al Gobierno), le tocó una presidencia de un momento a otro”, afirmó Ribera en la entrevista.
“Ella estaba en Trinidad, la llamaron para que asuma de manera constitucional, como dice la Constitución, la Carta Magna, y ella vino a La Paz para asumir esa responsabilidad”, dijo.
La tarde de la renuncia de Morales, Ricardo Paz, entonces asesor del expresidente y candidato Carlos Mesa, llamó a Áñez para comunicarla con sus interlocutores en la UCB.
Puede leer: Camacho: su obstinación por el poder con el derrocamiento de Morales, hecho por hecho
“Entre las 18.00 y 19.00 (era de noche) yo recibo una llamada de Ricardo Paz, que me pone en altavoz, me explica que ellos estaban en una reunión”, contó Áñez al fiscal del caso Golpe de Estado II.
Ante la propuesta de sucesión debatida en la reunión, planteada por el expresidente Jorge Quiroga, ella respondió que aceptaba el reto. “Yo respondo que estaría dispuesta si podría contribuir a la pacificación del país”, siguió.
Cogobierno
Al mediodía del 11 de noviembre, Camacho y Áñez acordaron un gobierno. Entonces, dos cuadros del líder cívico fueron su primera apuesta: Jerjes Justiniano y Luis Fernando López.
Otrora su abogado, Justiniano fue el primer ministro de la Presidencia y López, de Defensa. El primero fue citado el miércoles por el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, como uno de quienes recibió dinero de “financiamiento al golpe de Estado” de 2019.
Según afirmó la autoridad, fueron Bs 116.000 los que el jurista recibió el mismo día del inicio del motín policial contra el gobierno de Morales, el 8 de noviembre de 2019.
Prófugo y acusado por las masacres de Sacaba y Senkata, y corrupción en la compra material antidisturbios por el que otro ministro de Áñez, Arturo Murillo, fue sentenciado en Estados Unidos, López fue hombre clave de Camacho.
Militares
El 27 de diciembre, en un homenaje en su honor, el entonces líder cívico develó que aquel “coordino” con los militares para evitar su actuación en la crisis poselectoral de 2019.
“(…) Es por eso que está de ministro de Defensa para cumplir los compromisos”, recordó Camacho en alusión a sus acuerdos con los militares.
Le puede interesar: El día en que las FFAA se cuadraron ante la senadora Áñez
El ahora gobernador de Santa Cruz, encarcelado por el caso Golpe de Estado I, logró incorporar a sus seguidores en otras carteras del gobierno de entonces.
Un hombre de su confianza, Mario Nava, presidió el Servicio Nacional de Impuestos (SIN) en el gobierno de Áñez. Además, tuvo otros cuadros en la telefónica estatal Entel.
‘Gobernó con quien le tocó’
“Yo he escuchado muchas críticas de que ella eligió a sus colaboradores. Mi madre no tuvo la oportunidad de elegir a nadie, gobernó con quien le tocó”, afirmó Ribera.
Así, además de Justiniano y López, Áñez puso en su gabinete a sus colegas senadores y diputados de Unidad Demócrata (UD) como Murillo, Yerko Núñez, Óscar Ortiz, María Pinckert, Víctor Hugo Zamora, Álvaro Coímbra o Rodrigo Guzmán.
Más: Sentencia establece que Áñez ‘no se encontraba en la línea de sucesión constitucional’
“Y cuando ella tenía que elegir su gabinete, ¿quiénes estaban en ese momento? Sus colegas senadores y diputados, que fueron a hacer la sesión para que Bolivia no siga en vacío de poder”, dijo Ribera.
Detenidos
Ahora, Camacho y Áñez guardan detención preventiva acusados por terrorismo en el caso Golpe de Estado I, relativo a los conflictos que terminaron con el derrocamiento de Morales el 10 de noviembre de 2019.
“Mi madre y Luis Fernando son trofeos políticos”, dijo Ribera.
Además, Áñez fue sentenciada a 10 años de prisión en el caso Golpe de Estado II, sobre delitos de incumplimiento de deberes y resoluciones contrarias a la Constitución y las leyes durante su proclamación, el 12 de noviembre.







