A minutos de viralizarse la noticia del fallecimiento del sacerdote jesuita y antropólogo Xavier Albó, expresidentes y autoridades del país a través de sus redes sociales lo recuerdan con vehemencia.
Él «fue el claro ejemplo de que la revolución y la religión pueden ir de la mano», describió el presidente Luis Arce a través de sus redes sociales.
“Lamentamos la muerte del padre jesuita Xavier Albó, que hizo suya la lucha por los derechos de los más humildes y de nuestros pueblos indígenas”, complementó el mandatario.
Xavier Albó
Albó, conocido por su aporte intelectual a las luchas indígenas y de la democracia, falleció este viernes a la edad de 88 años en un asilo de la Compañía de Jesús en Cochabamba.
Nacido en Garriga (Cataluña, España) el 4 de noviembre de 1934, murió agobiado por una larga enfermedad, que el domingo no pudo ser contenida cuando fue internado en una clínica de aquella ciudad.
La Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia lamentó el desenlace. «Xavier fue unos de los luchadores más importantes de la democracia y las libertades en nuestro país», indica un comunicado.
El expresidente Jorge Quiroga (2002-2002) destacó la dedicación “de alma, vida y corazón” del sacerdote catalán. “Xavier Albó fue un boliviano que nació en Cataluña”, escribió en su cuenta de Twitter.
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Por su parte, también expresidente (2003-2005), Carlos Mesa rindió homenaje a través de su cuenta de Twitter.
“Su compromiso de vida, su fe y su inestimable aporte intelectual para comprender a la sociedad, en busca de justicia, igualdad e inclusión nos dejan un legado imperecedero”, citó.
Mientras que su sucesor, Eduardo Rodríguez Veltzé (2005-2006), destacó la labor de Albó. “Su obra en Bolivia contribuye a comprender la compleja diversidad étnica y lingüística”, escribió.
Por su parte el exmandatario Evo Morales (2006-2019) aseguró que el pensamiento revolucionario del jesuita “sirvió de base para la construcción del Estado Plurinacional”.
También autoridades del Gobierno se unieron al homenaje del icónico personaje y muy reconocido por sus obras de aporte a la democracia en el país.
Tal es el caso del ministro de Educación, Édgar Pary, quien a través de la cuenta de esta carteara de Estado expresó su sentimiento de pesar.
El procurador del Estado, Wilfredo Chávez, recordó que el jesuita se enfrentó a las dictaduras de Banzer (1971), Natusch (1981) y García Meza (1980-1981) y aseguró que el compromiso de Albó “con los pobres fue permanente”.
Xavier Albó murió apenas a tres años de cumplir el término que se dio. Cuando cumplió 81 años, decía que quisiera llegar a los 91 años.
“Es mejor morir viviendo que vivir muriendo”, decía el jesuita, que se caracterizaba por su calvicie, por eso le decía ‘Cura P’ajla’, y su sonrisa.








