El expresidente de la Cámara Nacional de Comercio (CNC) Rolando Kempff consideró que el ferrocarril es una alternativa para el transporte y el comercio exterior, y no así una competencia.
“El ferrocarril no es competencia, es complementario, porque de esa manera también es un transporte ecológico, más barato, adecuado que no solo puede ser para transporte de carga sino también para transporte de turismo”, dijo en entrevista con Piedra, Papel y Tinta, de La Razón.
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Indicó que es muy importante contar un ferrocarril que permita vincular a Bolivia con Perú y Chile para transportar las mercancías de exportación y de esa manera los paros que se generan en las carreteras no perjudicarían al comercio exterior boliviano.
Además, permitiría integrar el occidente con el oriente del país para que las mercaderías puedan salir por puerto Busch, en Santa Cruz, y por la hidrovía Paraguay-Paraná hacia el océano Atlántico.
“Debemos tener ferrocarril constante hacia el Perú hacia Chile (…) debemos reponer el (ferrocarril) hacia Arica (Chile), es fundamental, y también a Perú para que en el tema de bloqueos puedan funcionar los ferrocarriles”, consideró el empresario.
También planteó que este tipo de transporte puede ser utilizado para el turismo interno y externo, y desarrollar diferentes regiones del país, que es parte de la economía naranja.
“Tenemos que desarrollarla y tener un hub cerca de La Paz y vincular todo el tema del lago Titicaca, Tiahuanaco, el salar (de Uyuni) y traer también turismo de rebalse que viene de Machu Picchu (Perú), creemos que la economía naranja es fundamental”, sugirió Kempff.
Economía
Afirmó que el ferrocarril permitiría mejorar la economía del país y alcanzar las proyecciones previstas por organismos internacionales del 3% para este año e incluso las estimaciones del Gobierno de 4,86%.
Dijo que se prevé que este 2023 haya recesión en la economía debido a la guerra entre Rusia y Ucrania lo que generará una inflación en los países de Europa y Estados, principalmente.
No obstante, afirmó que, para obtener esos resultados positivos, debe existir una alianza entre el sector público y el privado.
Además, de garantizar una seguridad jurídica para que los inversionistas apuesten en Bolivia lo que generará ingresos económicos y mayores fuentes de empleo.
“Necesitamos un clima adecuado para poder trabajar libremente, para poder desarrollar las empresas, para dar trabajo, para exportar, para generar mejor calidad de vida a nuestra población y eso esperamos en el ámbito de la diplomacia empresarial un nexo con el gobierno”, indicó.

