El monseñor Jesús Juárez dijo estar dispuesto a movilizaciones “en defensa” de los obispos que eventualmente sean citados en el caso Golpe de Estado I, por su participación en las reuniones extralegislativas de 2019.
“No nos van a amedrentar, y si es que hay que salir a las calles en defensa de nuestros queridos obispos, estamos a sus órdenes”, afirmó el prelado el lunes.
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Reacción
Juárez reaccionó así a las declaraciones del procurador general del Estado, Wilfredo Chávez.
El Procurador sugirió la convocatoria a miembros de la Conferencia Episcopal de Bolivia (CEP) como testigos del caso.
Los religiosos son señalados por su participación en las reuniones de la Universidad Católica (UCB).
En los encuentros realizados entre el 10 y el 12 de noviembre, se definió la sucesión de la senadora Jeanine Áñez.
Ello en reemplazo del dimisionario presidente Evo Morales.
Pacificación
Juárez aclaró que durante la crisis de 2019 la Iglesia Católica buscó la pacificación del país.
En su criterio, no hubo un golpe de Estado, como afirma el Gobierno, sino “un fraude monumental”.
“Hay falta de reconocimiento (del Gobierno) a una institución (Iglesia Católica) que a solicitud de las partes en conflicto en 2019 salió al encuentro para facilitar un diálogo a fin de encontrar una solución a la difícil situación que estábamos pasando”, declaró.
Golpe
En conferencia de prensa, el lunes, Chávez, indicó que los obispos deben ofrecer información sobre las reuniones previas al “golpe de Estado”.
En respuesta, Juárez pidió al Gobierno acabar con la narrativa de “que hubo golpe, golpe, golpe”.
“Piensan que van a hacer creer a la población que fue golpe y la población cree que fue fraude”, reiteró.
En esas reuniones estuvieron presentes los monseñores Aurelio Pesoa, Eugenio Scarpellini (+) y Giovani Arana, además del padre José Fuentes y Juan Carlos Núnez, en representación de la CEB.







