Casas y autos decorados, cohetillos y petardos que retumban por la ciudad son parte de la tradición de la ch’alla, que se celebró ayer, martes, en todo el país, donde familias enteras mostraron su gratitud a la Madre Tierra o Pachamama.
La tradición, antes muy arraigada en el occidente del país, ha cobrado fuerza en todo el territorio nacional y este año, ya sin restricciones, volvió con más fuerza.
Desde temprano, las familias se dieron a la tarea de adornar sus casas con globos, serpentinas, confetis, banderines, k’oas y flores. Los vehículos y negocios también fueron decorados para cumplir con la tradición. Ch’allar, que en aymara significa “rociar”, se festejó en todo el país antes de dar paso a la Cuaesma.







