El viceministro de Defensa del Consumidor, Jorge Silva, expresó su preocupación por las pugnas y controversias dentro del MAS, y lamentó que éste podría ser “el último gobierno popular” si es que continúan las divergencias.
“Si seguimos ese camino, me preocupa que sea el último gobierno popular que tengamos en el país», señaló.
«Porque no estamos sabiendo mantener (como MAS) la unidad ni responder a la confianza que nos ha depositado el pueblo boliviano”, dijo en entrevista con Piedra, Papel y Tinta, de La Razón.
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Divergencias
Desde la aprobación de la Ley de Aplicación de los Resultados del Censo de Población y Vivienda en los Ámbitos Financiero y Electoral, a finales de noviembre de 2022, se hicieron más evidentes las peleas dentro del partido oficialista.
Legisladores masistas denominados “radicales” acusaron de traidores y vendidos a los conocidos como “renovadores”.
Diputados afines al expresidente Evo Morales aseguraron que el presidente Luis Arce estaba en plena campaña electoral.
Además que en 2025 sería candidato por el Partido Socialista 1 (PS-1).
Por ello, se insinuó que debería ser expulsado del MAS, junto con el vicepresidente David Choquehuanca.
Los “renovadores” afirmaron que los “radicales” estaban tratando de boicotear la gestión de Arce y Choquehuanca.
Ahora incluso hay varias denuncias de corrupción, investigaciones y hasta de creación de cuentas falsas en redes sociales para atacarse con más fuerza entre ambos bandos.
Alas
Silva recordó que cuando Morales era presidente del país, ya se hablaba de alas “evistas”, “alvaristas” o “choquehuanquistas”´.
Pero que el mandatario era claro y les decía que no hay “evistas” ni “lineristas”, sino militantes del MAS y del proceso de cambio.
“Así cortaba dentro de la bancada este tipo de divergencias que intentaban surgir”, señaló.
Oposición
Afirmó que en la actualidad el escenario y la coyuntura son otros, con un presidente de Bolivia elegido, Luis Arce, y un presidente del instrumento político, Evo Morales.
“Estos dos liderazgos (de Arce y Morales) generan estas dos corrientes», indicó.
«Que son muy bien aprovechadas mediáticamente por una oposición que apuesta por una estrategia política de dividir al MAS hasta 2025”, acotó.
Afirmó que los más beneficiados de las pugnas y controversias son los opositores y que quienes le hacen el trabajo fácil, gratuito y rápido son los mismos masistas.
“La oposición va a atacar el modelo económico y la imagen de Lucho Arce y Evo Morales porque más les interesa, para 2025, que Evo Morales esté desgastado, Lucho descalificado y desacreditado, que el MAS esté enfrentado entre radicales y renovadores y que el modelo económico también fracase”, apuntó.
Advirtió de que, si la oposición política logra esos objetivos, y en uno de ellos los masistas “les ayudamos bastante”, las aspiraciones de ganar las elecciones de 2025 se reducen.
Crisis
Sin embargo, a pesar de la difícil situación coyuntural, Silva aseguró que el MAS está “a tiempo” para superar la crisis.
“Tenemos todo 2023 para trabajar en gestión, 2024 para trabajar en la unidad y 2025 continuar con el proceso de cambio que es del pueblo, no de unas cuantas personas que quieran atribuirse proyecto político que se ha construido colectivamente”, dijo.
Reiteró que el MAS tiene dos líderes: Arce, que permite salir adelante de las crisis, y Morales, el líder histórico y político.
“¿Cuál la mejor jugada para la oposición?, se preguntó, y aseveró que los dos se enfrenten, se desgasten y deslegitimen.
Debate
Finalmente, indicó que el escenario democrático de análisis y discusión dentro del MAS, es el mejor porque permite contrarrestar ideas y mejorar el proceso y proyecto político.
“La divergencia y diversidad de criterios hace que te des cuenta de errores que se cometen en la gestión o actividad política», dijo.
«Me parece interesante que en el MAS se geste el movimiento de contradicciones, intercambio de criterios, pero pasar del límite democrático de discusión y debate puede ser peligroso”, alertó.
Reiteró que aún hay tiempo para corregir esos errores.
Porque en la actualidad se le hace un favor a una oposición política que aprovechará al 100% estas divergencias.
El lunes, en una entrevista con Piedra, Papel y Tinta, el exvicepresidente Álvaro García propuso una “tregua” sobre las disputas en el MAS.
Consideró además que unas eventuales candidaturas separadas de Arce y Morales dividiría entre 20% y 30% los votos







