Días atrás, el exvicepresidente Álvaro García, haciendo referencia a la división que existe en filas del Movimiento Al Socialismo, reconoció que el partido que ha ganado todas las elecciones presidenciales desde 2005 corre el riesgo de perder la próxima a causa de “posiciones rupturistas” que podrían producirse en el futuro inmediato. La advertencia de la exautoridad ha producido reacciones.
Se trata de una advertencia que poco tiene de novedosa. Desde hace meses, analistas políticos y opinadores mediáticos se han referido en público y en privado a las evidentes pugnas entre dos alas del partido en función de gobierno, la una de “radicales” o “evistas”, en referencia a la postura del jefe nacional del partido y expresidente Evo Morales, y la otra de “renovadores” o “luchistas” o “arcistas”, por su adhesión al actual mandatario.
El exvicepresidente afirmó en el programa de entrevistas Piedra, papel y tinta, que este diario transmite a través de Internet, que “las disputas entre liderazgos en el MAS son sanas”, pues son parte del debate político y programático, pero que en “las actuales circunstancias se convierte en algo dañino”; añadió que debe tomarse en cuenta que “el proceso de cambio no tiene dueño personal”.
Entre las primeras reacciones a las palabras de la exautoridad, quien también afirmó en la entrevista que el actual Presidente “es un buen administrador del diseño gubernamental” y que “lo está haciendo bien”, dos asambleístas consultados por este diario coincidieron en afirmar que la división será superada en las elecciones primarias a las que el partido está obligado.
Una diputada del bloque “renovador” afirmó que luego de esas primarias, todos los militantes cerrarán filas y apuntalarán al binomio que sea seleccionado. A su vez, un senador “evista” coincidió señalando que se debe recomponer la estructura política, para llegar “fortalecidos” a las elecciones de 2025; todos los integrantes del MAS “se someterán a la decisión de los militantes sobre las candidaturas” en las primarias, previstas para 2024, explicó.
También encontraron razonable la advertencia de la exautoridad, el Viceministro de Derechos del Consumidor y la exvicepresidenta de la Cámara de Diputados. De los portavoces de la oposición y sus operadores mediáticos todavía no se han conocido reacciones, pero es previsible que más pronto que tarde elaborarán discursos sobre el tema, pues saben que la única posibilidad de prosperar en las siguientes elecciones es enfrentando a un MAS dividido.
En tiempos cuando la división dentro del partido gobernante ha llegado a un punto tal que no solo menudean los peores insultos y denuncias entre compañeros de partido, sino que la gobernabilidad comienza a verse amenazada, toda voz sensata debe ser escuchada. Aunque muchos en el oficialismo se rehúsan a comprenderlo, lo que está en juego no es solo la ingente cantidad de empleos en el Estado, sino, fundamentalmente, la posibilidad de continuar y profundizar la transformación de todo el país.






