El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, denuncia este jueves lo que consideró «tácticas miserables» de Rusia tras un ataque masivo con misiles
La agresión alcanzó 10 de las 27 regiones de Ucrania, incluida la de la capital.
«El enemigo lanzó 81 misiles intentando de nuevo intimidar a los ucranianos, volviendo a sus tácticas miserables», aseguró el presidente en Telegram.
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Ataque masivo
Los ataques afectaron a Kiev y otras nueve regiones del centro, sur y oeste del país, agregó.
Las fuerzas armadas ucranianas aseguraron que sus defensas aéreas derribaron 34 de los 81 misiles disparados por Rusia contra infraestructura crítica en distintas partes del país.
Los bombardeos dejaron al menos una decena de muertos en Leópolis, en Jersón y en la región de Dnipró, según las autoridades ucranianas.
Los bombardeos provocaron además problemas de suministro eléctrico en varios lugares del país.
En Kiev se registraron también explosiones, o Járkov, cuyo alcalde aseguró que no tenían electricidad, agua ni calefacción.
Restablecida la electricidad
La empresa proveedora de energía de Ucrania informó que restableció la energía eléctrica en la central nuclear de Zaporiyia.
El suministro se cortó el jueves temprano debido a una oleada de ataques rusos.
«Los especialistas de Ukrenergo han restablecido el suministro de electricidad en la central nuclear de Zaporiyia”.
“Interrumpida por los ataques de misiles de hoy (jueves)», aseguró la empresa ucraniana en un comunicado publicado en Telegram.
La guerra acerca a ucranianos y gitanos
En Radvanka, un barrio gitano de la ciudad ucraniana de Úzhgorod (oeste), un soldado de esa minoría discriminada muestra con orgullo una medalla militar.
«Casi morí cuatro veces» dice a la AFP Viktor Ilchak, de 31 años, que combatió ocho meses y aún tiene en un brazo esquirlas de una bomba rusa cuando defendía la ciudad de Mariúpol.
Según las oenegés romaníes en Úzhgorod, soldados como Ilchak y grupos que ayudan a los refugiados ucranianos están borrando los prejuicios en torno a la minoría gitana.
«En el frente no importa si eres romaní, todos nos consideramos hermanos», aseguró Ilchak, padre de cuatro hijos, quien admite ser analfabeto.







