Las autoridades francesas abrieron 400 investigaciones y detuvieron a un centenar de personas ante la proliferación de pasaportes sanitarios falsos, necesarios para acceder a restaurantes, espacios culturales o incluso hospitales.
Según fuentes del ministerio del Interior, existen 110.000 pases falsos en Francia desde que se instauraron el 21 de julio.
Su aplicación generó protestas, si bien la movilización, ya minoritaria, ha ido perdiendo fuerza.
Una red que recuperaba los identificadores de los farmacéuticos de la página web de la Orden Nacional de Farmacéuticos pudo vender entre 5.000 y 10.000 pases falsos con un beneficio de unos dos millones de euros (2,2 millones de dólares).
La investigación cibernética, que aún está en curso, ya identificó a una pareja que fue detenida a principios de diciembre, según supo la AFP de una fuente cercana al caso.
Una de las ramas de la seguridad social francesa, que inició procedimientos judiciales contra 800 personas, contabilizó la semana pasada 41.000 pases falsos.
«De las 400 investigaciones iniciadas, hubo más de un centenar de detenciones», declaró el jueves el ministro del Interior, Gérald Darmanin. Según su entorno, estas detenciones apuntan tanto a los usuarios como a las redes de tráfico.
Datos
Los investigadores encontraron varias maneras de proceder, entre los cuales la compra de certificados de vacunación falsos en internet y el uso fraudulento de códigos QR que pertenecen a otra persona.
Las autoridades también persiguen a los profesionales de la salud o a los agentes administrativos que proporcionan pases falsos.
«Observamos un fuerte aumento del fenómeno desde este verano en las redes sociales, pero no ha habido ningún repunte desde el no reembolso de los test de detección para las personas no vacunadas», declaró a la AFP el general Marc Boget, responsable de las cuestiones del ciberespacio en la gendarmería a cargo de 200 investigaciones sobre los pases falsos. Hasta ahora, identificó unos 92.000 en circulación.
Junto con los investigadores, el seguro médico nacional se encarga de identificar las anomalías a través de técnicas de análisis estadístico en las bases de datos de seguimiento de la vacunación, utilizando el «datamining» (búsqueda y cruce de diferentes bases de datos) y la inteligencia artificial.
Varias investigaciones cibernéticas «de gran escala» sobre el pirateo de cuentas de médicos y farmacéuticos se están llevando a cabo, según el entorno del ministro del Interior.
(18/12/2021)






