Tras las revelaciones de abusos sexuales cometidos contra decenas de niños por el jesuita Alfonso Pedrajas, la Compañía de Jesús de Bolivia anunció su decisión de suspender de sus actividades pastorales y otras responsabilidades institucionales a los jesuitas donde el cura pederasta desempeñó funciones.
La Compañía de Jesús de Bolivia quiere subrayar su política de «tolerancia cero ante los abusos, como varias veces ha reclamado al respecto el Papa Francisco en sus repetidas exhortaciones”, señala un comunicado institucional.
Asimismo ratificó su disposición de colaborar con las autoridades competentes que lo requieran sobre estas investigaciones.
“Los abusos han provocado una herida profunda en las víctimas y las denuncias no pueden ser ignoradas, aunque el sacerdote involucrado en los hechos haya fallecido”.
La institución eclesiástica reiteró su voluntad y decisión de investigar los casos con una comisión de peritos que comenzó su trabajo en 2022, “lo que puede crear una esperanza de Justicia para las víctimas, cuya situación nos ha avergonzado y causa indignación y tristeza. Pedimos perdón por el dolor causado”, finaliza el comunicado.







