Suman las denuncias contra el fallecido jesuita Jorge Vila. Este jueves, la segunda víctima formalizó la acusación por abuso sexual ante el Ministerio Público.
En un comunicado, la Compañía de Jesús informó sobre esta denuncia. Afirma que acompañó a la víctima a presentar la denuncia, con la guía psicológica y legal del canal de Escucha y Atención de la orden eclesial. Otra lo hizo en Santa Cruz el pasado 19 de mayo, contra Alfonso Pedrajas.
“En este caso, el denunciado es el jesuita Jorge Vila Despujol, fallecido en Barcelona en 2012, quien habría realizado toques impúdicos a la persona denunciante cuando tenía 13 años en la década de los 90, en una unidad educativa de la ciudad de Cochabamba donde el sacerdote colaboraba. Vila fue fundador de Defensa de Niños y Niñas Internacional en Bolivia (DNI-Bolivia)”, dice el comunicado.
En la nota, los jesuitas aclaran que la identidad de la persona denunciante, así como otros datos concurrentes están en reserva. “La víctima se comunicó hace pocos días con el canal de Escucha y Atención de la Compañía de Jesús para dar a conocer su caso”.
La psicóloga de la Compañía de Jesús, Sandra Carvajal, destacó que la formalización de esta segunda denuncia puede animar a otras víctimas de abuso sexual a dejar de callar y hacer que se inicie una investigación de sus casos, según la nota de prensa institucional.
También puede leer: Exjesuita Lima: ‘Hay delitos aún más aberrantes (en la Iglesia) que saldrán a la luz’
“De esta manera, la Compañía de Jesús en Bolivia traduce en acciones concretas su voluntad de justicia, solidaridad con las víctimas y colaboración con las autoridades en el establecimiento y sanción de casos de pederastia relacionados con jesuitas”.
La Compañía de Jesús recuerda que el número habilitado para recibir las denuncias y testimonios es el (+591) 78830458. También el correo electrónico: [email protected]
El 30 de abril, el periódico español El País publicó un reportaje llamado ‘Diario de un cura pederasta’. “Hice daño a mucha gente (¿85?), demasiada”, admite en él el sacerdote jesuita Alfonso Pedrajas.
Fallecido en 2009, este jesuita trabajó por muchos años en Bolivia, también en Ecuador, Perú y Bolivia. Fue director del colegio Juan XXIII de Cochabamba, donde abusó de decenas de niños.







