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En tiempos en que la cultura de los negocios hace énfasis en la sostenibilidad en las acciones de las empresas, parece razonable que los ejecutivos también se den un tiempo para cultivar su propia sostenibilidad personal.
El cuidado personal no se puede considerar hoy una vanidad entre los ejecutivos de negocios, aunque a nadie le cae mal hábitos que mejoren también su autoestima. Así como la silla en la oficina es considerada el nuevo cigarrillo y el estrés la nueva epidemia del siglo XXI, según señaló la Organización Mundial de la Salud, es posible cultivar rutinas más saludables.
Es fundamental que los ejecutivos prioricen su salud y bienestar personal. Esto implica dedicar tiempo regularmente para el autocuidado, como realizar ejercicio físico, mantener una alimentación equilibrada, dormir lo suficiente y practicar técnicas de relajación o meditación. Al cuidar de sí mismos, los ejecutivos podrán mantener altos niveles de energía, concentración y productividad.
Los ejecutivos suelen enfrentarse a una carga de trabajo intensa y largas horas laborales. Es importante establecer límites y buscar un equilibrio entre el trabajo y la vida personal. Esto implica delegar tareas cuando sea necesario, evitar llevar trabajo excesivo a casa y reservar tiempo para actividades fuera del entorno laboral que proporcionen disfrute y descanso.
Los ejecutivos pueden desempeñar un papel crucial en la creación de un ambiente laboral saludable. Pueden promover la cultura del bienestar en la empresa al incentivar pausas activas, promover políticas de ejercicio laboral, proporcionar opciones saludables en los espacios de comida y alentar la comunicación abierta sobre la importancia de la salud y el bienestar.
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El estrés es común en los roles ejecutivos, pero es importante aprender a manejarlo de manera efectiva. Los ejecutivos pueden beneficiarse de técnicas de gestión del estrés, como la planificación y organización eficiente, la delegación de tareas, la priorización de actividades y la adopción de técnicas de relajación, como la respiración profunda o la meditación.
Los ejecutivos pueden beneficiarse al conectarse con otros profesionales y buscar apoyo en su red de contactos. Participar en grupos de networking o asociaciones profesionales puede proporcionar una fuente de apoyo, tiempo de actividades más distendidas y diálogos más abiertos.







