El cantante R. Kelly fue declarado culpable el 27 de septiembre de liderar una red para perpetrar delitos sexuales por un jurado de Nueva York que ratificó todos los cargos de abuso y tráfico sexual.
Luego de seis semanas de escuchar testimonios sobrecogedores sobre los abusos del músico durante el proceso, el jurado halló culpable al cantante de 54 años de reclutar a mujeres y menores para abusar sexualmente de ellas.
El caso, retrasado más de un año por la pandemia, se considera un hito para el movimiento #MeToo por ser el primer juicio importante por abuso sexual en el que la mayoría de los denunciantes son mujeres negras.
El cantante nacido en Chicago, que estuvo en la cima del estrellato por una serie de éxitos de la música R&B en la década de 1990, se enfrenta a cárcel perpetua. La sentencia oficial recién se conocerá el 4 de mayo.
“Estamos decepcionados con el veredicto”, dijo el abogado de Kelly, Deveraux Cannick, a la prensa fuera del tribunal antes de agregar que “estudiarán” apelar.
El estado tenía la tarea de demostrar que Robert Sylvester Kelly, su nombre completo, es culpable de crimen organizado, un cargo grave comúnmente asociado con la mafia que presenta al cantante como el jefe de un grupo de asociados que facilitaron sus abusos.
El jurado —integrado por cinco mujeres y siete hombres— encontró que las 14 acusaciones, excepto dos, fueron demostradas.
El cantante del éxito I Believe I Can Fly, también fue declarado culpable de otros ocho cargos por la Ley Mann, que prohíbe el transporte de personas a otros estados por motivos sexuales.
Casi 30 años después de que se documentara por primera vez que abusó de un menor, R. Kelly enfrenta una condena. Por años fluyeron rumores de su actividad sexual ilegal y de acusaciones arregladas fuera de tribunales.
Pese a la infamia que lo perseguía, el ganador de tres premios Grammy ha vendido más de 75 millones de discos en el mundo, siendo uno de los músicos de R&B más exitosos en términos comerciales.
La abogada Gloria Allred, que representó a tres de las seis mujeres que presentaron la denuncia, aseguró que la condena de Kelly es un aviso para otros artistas y políticos que usan su fama “para depredar a sus fans”.
“La cuestión no es si la ley te pillará”, dijo la abogada. “La cuestión es cuándo”.
Los testimonios de las denunciantes que se declararon víctimas contaron que conocieron al cantante en conciertos o pequeñas actuaciones y que miembros de su entorno directo les entregaron pequeñas notas con el contacto de Kelly.
Uno de las piezas fundamentales del caso fue la relación que mantuvo con la cantante Aaliyah.
Kelly escribió y produjo su primer álbum Age Ain’t Nothin’ But A Number antes de casarse ilegalmente con ella cuando ésta tenía 15 años ya que temía haberla dejado embarazada.
Su exmanager reconoció en el tribunal que R. Kelly había sobornado a un trabajador para obtener una identidad falsa y poder casarse, matrimonio que fue después anulado.
El soborno fue el primer caso de infracción del acta de crímen organizado que llevó a la condena de Kelly, quien todavía tiene juicios pendientes en otras instancias judiciales, incluido el tribunal federal de Illinois.
Después de años, el cantante ya no podrá escapar del castigo.







