Economía
La cobertura de energía eléctrica avanza y se prevé que hasta diciembre llegará al 99,6% en zonas urbanas y el 83,5% en la rural. La demanda interna se incrementó en los últimos años, llegando a septiembre a 1.611 megawatts.
La proyección del Viceministerio de Electricidad y Energías Alternativas es cerrar este 2021 con el 94,6% de los hogares de las familias bolivianas, tanto urbanas como rurales, conectados a este servicio.
Según datos de esta entidad estatal, hace seis años la cobertura eléctrica a nivel nacional alcanzaba al 86,5% de la población, lográndose incrementar hasta llegar al 93,5% en 2019.
Por ejemplo, en el área urbana pasó de 97,3%, en 2015, a 99%, en 2019; y en el área rural se elevó de 70,1% a 79,9% durante el mismo periodo.
“Sin embargo, durante el gobierno de facto estos proyectos no solo se paralizaron, sino también se vieron afectados por nefastas decisiones de las autoridades que manejaron la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) y sus subsidiarias”, aseguró el viceministro de Electricidad y Energías Alternativas, José María Romay.
Frente a esa situación, el funcionario dijo que una de las prioridades del Ministerio de Hidrocarburos y Energías fue reanudar las obras del tendido eléctrico para llegar con electricidad a regiones que no contaban con el servicio básico.
“Cabe destacar que el crecimiento de la demanda nuevas conexiones eléctricas, al igual que la demanda interna de este servicio básico, crece constantemente; por ello, el Gobierno trabaja arduamente para alcanzar el 100% de cobertura nacional en cumplimiento de lo que establece la Constitución Política del Estado”, apuntó el viceministro Romay.
DEMANDA. Respecto a los niveles de consumo energético en el país, el ministro de Hidrocarburos y Energías, Franklin Molina, informó que en los últimos cuatro años se incrementó la demanda interna de electricidad y que a la vez se redujo la de gas, lo que demuestra que Bolivia avanza en el cambio de la matriz energética.
Como ejemplo, citó que el consumo interno promedio de gas en 2017 fue de 12,2 millones de metros cúbicos por día (MMmcd); mientras que el año pasado alcanzó a 9,9 MMmcd. Y a septiembre de esta gestión se llegó a 10,9 MMmcd.
Por el contrario, la demanda interna de energía eléctrica se fue incrementando paulatinamente. En 2017 la demanda máxima fue de 1.458,5 megawatts (MW); elevándose a 1.565,8 MW en 2020. Asimismo, al noveno mes del año el registro de la demanda máxima fue de 1.611 MW.
“Algo que genera confusión en la población es que se cree que los recursos energéticos provienen solo del gas o el diésel. Desde 2016 el Gobierno nacional está trabajando en la diversificación de la matriz energética y por ello en el sector eléctrico desarrollamos diversos proyectos que incluyen la generación con fuentes renovables y limpias. Este incremento en la demanda eléctrica y la reducción del consumo interno de gas refleja cuál es nuestra visión de cambio de la matriz energética”, aclaró el funcionario.
Finalmente, Molina anticipó que en cuatro años se sumará 500 MW a la red eléctrica del país, que impulsarán la electromovilidad en el país. “Para 2025 estaremos agregando casi 500 MW con nuevos proyectos de energías renovables y limpias, y además se promueve la electromovilidad, que permitirá desplazar el uso de combustibles fósiles por energía eléctrica como combustible del parque automotor. Eso es parte de las gestiones que venimos haciendo y la visión como Estado que tenemos”, destacó.







