El poderoso movimiento indígena de Ecuador, que participó en el derrocamiento de tres presidentes entre 1997 y 2005, liderará este martes una protesta contra la política económica del gobierno, en una clara pulseada cuando rige un estado de excepción por la violencia del narcotráfico.
Los pueblos originarios, que en 2019 también se pusieron al frente de fuertes disturbios contra la eliminación de subsidios a combustibles -que dejaron once muertos-, volverán a salir a calles y carreteras para rechazar las alzas mensuales aplicadas desde 2020.
El sábado el galón (3,8 litros) de diésel pasó a 1,90 dólares frente a un dólar que costaba hace más de un año, y la gasolina corriente trepó a 2,55 dólares, aunque el petrolero Ecuador sigue siendo uno de los países con precios de derivados del crudo más baratos de Latinoamérica.
El presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie, de oposición), Leonidas Iza, dijo que las estructuras de base se movilizarán desde la medianoche del lunes (01.00 del martes en Bolivia) en todo el país, que vive en tensión por la alta criminalidad y masacres carcelarias con más de 2.000 muertos.
Datos
Los indígenas, que representan un 7,4% de los 17,7 millones de habitantes, saldrán desde sus comunidades hacia las vías y también marcharán junto a obreros y estudiantes en Quito, reclamando una disminución de los precios de los combustibles.
El presidente conservador Guillermo Lasso, quien ha llamado a la ciudadanía a defender Quito para evitar actos de vandalismo como en las manifestaciones de 2019 que duraron 12 días, alertó que no permitirá desmanes.
«Vamos a desarrollar todo un dispositivo para evitar el cierre de vías, para que impere la ley porque el cierre de vías y el obstáculo al libre tránsito de personas y mercaderías está prohibido en la ley», declaró el mandatario el lunes.
(26/10/2021)







