El número de presos políticos aumentó considerablemente este año en Rusia, advirtió el miércoles la oenegé rusa de defensa de los derechos humanos Memorial, y lo comparó con una tendencia que se acercaba a las represiones en la época soviética.
Este país cuenta actualmente con al menos 420 presos políticos, frente a los 362 del año anterior, afirmó la organización en una rueda de prensa.
«Lamentablemente, las cifras aumentan cada año», declaró Serguéi Davidis, quien dirige el programa de apoyo a los presos políticos en Memorial.
«Es una realidad triste y preocupante», recalcó.
En 2015, la oenegé registró unos 46 presos políticos.
En la lista de encarcelados políticos actuales establecida por Memorial figura el principal opositor ruso, Alexéi Navalni, condenado a principios de 2021 a más de dos años de cárcel tras haber sobrevivido en 2020 a un envenenamiento, que atribuye al Kremlin.
Desde la encarcelación de Navalni, la oposición y la prensa independiente son objeto de una mayor represión en Rusia.
Según Davidis, Memorial aplica las consignas de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) y del Consejo de Europa para identificar a los presos políticos, pero su número real podría ser «dos o tres veces superior» a las cifras de la organización.
«Es totalmente comparable a las cifras de la época soviética», aseguró.
Según los disidentes soviéticos, la URSS contaba con más de 700 presos políticos en 1987.







