Graciela González, poeta y artista visual —conectada desde Santa Cruz con el programa Piedra, Papel y Tinta, conducido por la directora Claudia Benavente— habló sobre su forma de intervenir el periódico con sus poemas y devolverle a esta expresión el lugar público.
Nacida en 1996, la joven escritora decidió seguir el camino de las letras en 2015. Tres años más tarde publicó Sin Título (Ejército) (2018, A Ediciones) y Circa 2020 (2021, Nuevos Clásicos). Hoy forma parte del Colectivo por la Recuperación de la Memoria, colabora con el Movimiento Libertad y fue ganadora de uno de los premios de la XXI Bienal Internacional de Arte de Santa Cruz de la Sierra.
Ha participado también en diversas exposiciones en Bolivia incluidas la Bienal de “Contextos” en Cochabamba y La Paz, Kiosko Galería y el Museo de Arte Contemporáneo en Santa Cruz de la Sierra y exhibiciones internacionales en Chile y Suiza.
El domingo aparecieron algunos de sus breves poemas en las Páginas Azules de La Razón, decidiendo intervenir los avisos clasificados de los diarios, uno de ellos dice:
Línea 57/ confieso/ que me siento cómoda en esta familiaridad/ esta ruta siempre cambiante que/ transitamos todos
«Desde hace dos años vengo trabajando en las intervenciones en espacios públicos: quiero sacar la poesía de su contexto usuall que es el libro, el papel. Todo surge a partir de un poema que escribí acerca de una persona que vi en la calle con bolsas en los pies. Hace unos meses pensé ‘podría escribir algo en los clasificados, como buscándolo'», comenta González.
«Decidí, entonces, escribir un poema para cada apartado del periódico, como un desafío para escribir sobre la cotidianidad y hacer que un poema parezca un anuncio», añade.
Un pequeño recuadro amarillo irrumpe así en la sección «Habitaciones en Alquiler»:
El cuarto, la cuarentena. Cuatro paredes/ tres almohadas/ treinta libros/ dos ventanas/ una cama/ una silla/
un escritorio/ ninguna palabra/ ningún sonido
Para lo venidero, González busca ahondar en la experimentación y el juego con el lenguaje. «Me ha parecido muy interesante jugar con la edición del poemario, el suplemento ya de por sí parece un poemario; que el número en sí sea un ejemplar».
Su reciente libro, Circa, es un análisis de su obra en diálogo con el poeta chileno radicado en La Paz Fernando van de Wyngard.







