¡Es hoy, es hoy! La Feria Internacional del Libro La Paz abre las puertas del campo ferial Chuquiago Marka para un evento que combinará lo virtual con lo presencial y contará con varias medidas de bioseguridad.
Después de un año de abstinencia, puesto que en 2020 la todavía persistente crisis sanitaria evitó que se celebrara el evento, regresa la FIL La Paz, organizada por la Cámara Departamental del Libro La Paz (CDLLP).
El 8 de agosto cerraba la Feria Internacional del Libro (FIL) de Santa Cruz, con alrededor de 100.000 visitantes y una fuerte presencia en redes sociales. Con ese antecedente y bajo el lema de «Letras, puentes de encuentro», el evento en el municipio paceño también será presencial, pero la mayor parte de sus actividades culturales se darán por modalidad virtual o a extramuros del campo ferial.
“Habrá presentaciones en la feria y en espacios ajenos a la feria como la Cinemateca Boliviana o en las librerías de La Paz y todos serán transmitidos vía Facebook”, dijo a La Razón Ernesto Martínez, presidente de la CDLLP.
Con Alemania como país invitado y la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia (FCBCB) como institución invitada, del 15 al 26 de septiembre, la feria se desarrollará con varias medidas de bioseguridad como el uso obligatorio de barbijo KN95.
Entrada. Los niños, niñas y mayores de 65 no pagarán entrada, el resto de la población deberá abonar Bs 15 para poder ingresar. El 20 de septiembre el ingreso será libre, previa presentación del carnet de vacunación.
La FIL fue inaugurada ayer a las 19.00 en el auditorio Illimani, en un evento que contará con la presencia del presidente Luis Arce Catacora, además del presidente de la FCBCB Luis Oporto, entre otras autoridades.
Este año la FIL ya no abrirá durante la mañana, sino solamente de 14.30 a 22.00. Con ese horario reducido y con el aforo al 50% de su capacidad, se ha resaltado la importancia de las medidas de bioseguridad, en orden de que los feriantes y los visitantes puedan comerciar con la literatura con la calma de saber que están seguros.
“Estamos muy esperanzados, pues muchos asociados que participaron de la FIL Santa Cruz volvieron contentos con una evaluación positiva”, aseveró Martíinez. Si a esa experiencia se suma la organización de la mini FIL bautizada Jisk’a Feria del Libro en abril, los periodos de prueba e incertidumbre de la Cámara han terminado y la FIL La Paz ya tiene todo para volver con todo.






