Una nueva jornada de violencia entre policías y cocaleros movilizados para tomar las instalaciones del mercado de coca, Adepcoca, rompió la tensa calma en la zona de Villa El Carmen, en La Paz. La reiterada detonación de cachorros de dinamita y el lanzamiento de gases lacrimógenos volvieron a varias de las calles que desde hace más de una semana son testigos del enfrentamiento.
Mientras que el viceministro de Régimen Interior, Nelson Cox, llamó a las cabezas de las diferentes fracciones a deponer actitudes en estos momentos de conflictividad, para que puedan “unirse al debate, pero en un escenario de pacificación, la confrontación no es el camino”.
Rezos y protestas de los vecinos no lograron evitar que vuelva el enfrentamiento entre cocaleros que tienen como objetivo tomar las instalaciones de Adepcoca, hoy controlado por el dirigente Arnold Alanes. “¡Queremos paz!” “!No queremos gas¡” gritaban vecinos concentrados en unas de las calles para frenar el avance de los policías.
Como ocurre desde hace más de una semana, los cocaleros opuestos a Alanes y dirigidos por Armin Lluta y un autodenominado Comité se enfrentan con piedras y la detonación de cachorros de dinamita con los policías en el afán de abrir un paso que les permita llegar a tomar Adepcoca, foco del conflicto.
Vecinos denunciaron que los policías están lanzando gases de forma indiscriminada y anuncian incrementar las barricadas que armaron en diferentes calles para evitar que las protestas lleguen a las puertas de sus casas.
Cox defendió el papel de la Policía, porque debe “precautelar el orden y seguridad”.
“No vamos a permitir que se pongan en cuestionamiento el mandato de la Policía, debe precautelar el orden, restablecer la paz y armonía”, insistió y explicó que los uniformados actúan sobre la base de plan de operaciones.
Los conflictos persisten y las diferentes actividades de servicio y comerciales en la zona de conflicto se ven afectadas. El piso de un edificio se incendió en medio de los conflictos, los propietarios denunciaron que el fuego empezó cuando entró por la ventana los proyectiles de gases lacrimógenos que lanzaban los policías.







