La activista de la Resistencia Juvenil Cochala (RJC) Milena Soto se benefició este jueves con la detención domiciliaria en la ciudad de Cochabamba, pese al pedido fiscal de detención por seis meses en la cárcel de Potosí. La audiencia cautelar se instaló en la ciudad de Sucre.
“Se hizo justicia porque yo no estaba acá y creo que el juez ha trabajado objetivamente. Hay que seguir adelante y voy a someterme a todo lo que el juez ha ordenado. Tengo que someterme a un arraigo, tengo detención domiciliaria sin custodio y con permiso para trabajar. Tengo que estar acá cada 15 días para una firma”, informó.
La determinación fue adoptada por el juez de la causa Lázaro Rocha del Juzgado 4 de Instrucción en lo Penal de la Capital, en una audiencia de medidas cautelares que comenzó cerca de las 13.00 y concluyó minutos después de las 17.00, según informó el diario Correo del Sur.
“La detención domiciliaria será en Cochabamba con mi hijo, con mi hijo que era lo que más quería. Los demás compañeros tendrán que someterse en la medida que tengan que hacerlo y yo no estuve en la ciudad de Sucre y Dios sabe que digo la verdad”, acotó Soto entre sollozos y abrazos con familiares.
Fue aprehendida el martes en Cochabamba e inmediatamente fue trasladada a la capital del Estado para su declaración ante la Fiscalía. Optó por acogerse a su derecho al silencio.
La activista e integrante de la RJC es sindicada de provocar daños a la infraestructura de la Fiscalía General del Estado en la ciudad de Sucre en 2019.
Por este mismo caso, en marzo, el líder de la RJC Yassir Molina fue aprehendido también en Cochabamba y trasladado a Sucre, donde fue enviado a la cárcel. Otro integrante aprehendido es Marco Antonio “Tonchi” Bascopé, quien cumple detención preventiva en el penal de San Roque de la ciudad de Sucre.
Están acusados por los delitos de organización criminal, deterioro de los bienes del Estado y tenencia ilegal de armas en octubre de 2020.







