La intervención occidental en Afganistán, donde los talibanes retomaron el poder, no fue tan «fructífera» como se esperaba, pese a los golpes asestados desde 2001 a Al Qaida, consideró el lunes la canciller alemana, Angela Merkel.
«Ahora se puede dar por sentado que Al Qaida ya no puede llevar a cabo ataques contra Estados Unidos desde Afganistán, como hicieron el 11 de septiembre de 2001, pero todo lo que siguió no fue tan fructífero ni se hizo como habíamos previsto», lamentó la dirigente alemana durante una rueda de prensa en Berlín.
Al término de una fulgurante ofensiva, el movimiento islamista talibán retomó el poder en Afganistán el domingo, tras entrar en la capital, Kabul, en tanto el presidente afgano, Ashraf Ghani, huyó al extranjero.
En 10 días tomaron el control del país, veinte años después de haber sido expulsados por una coalición encabezada por Estados Unidos debido a su negativa a entregar al líder de Al Qaida, Osama bin Laden, tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.
Política interna de EEUU
Mekel calificó de «amarga» la situación que se vive en Afganistán, donde los talibanes controlan todo el país, y consideró que Estados Unidos optó por retirar las tropas extranjeras debido principalmente a «razones de política interna».
Angela Merkel dijo que la decisión de retirar las tropas de la OTAN fue «esencialmente tomada por Estados Unidos».
«Hubo un efecto dominó tras la retirada de las tropas», afirmó Merkel ante dirigentes de su partido, según declaraciones suministradas a la AFP por participantes en este encuentro.
Agregó que la responsabilidad de la retirada militar occidental es de Estados Unidos, según esas fuentes.
«Siempre dijimos que nos quedaríamos si los estadounidenses se quedaban» subrayó.
(16/08/2021)






