Todo vuelve a girar, así se llamará la gira en la que la agrupación boliviana Quirquiña se reencontrará con el escenario y con su público después de años de estar alejados de ambos.
Todo comienza el 3 y 4 de septiembre en el Teatro Municipal Alberto Saavedra Pérez en dos funciones a las 19.00, para luego pasar a Oruro, el sábado 11 en Latitud y el 10 en el Multiteatro, también desde las 19.00. «Y, poco a poco se están abriendo posibilidades en otras ciudades del país», dijo a La Razón Mateo Caballero, vientos y segunda voz de la banda.
Junto a él se presentan Alejandro de Ugarte (guitarra), Sergio de Ugarte (batería), Alejandro Delius (voz) y Reynaldo Castañón (bajo).
«Queremos volver a sentir la energía que se genera entre nosotros en el escenario», aseveró Caballero, quién también añadió que se siente emocionado de reencontrarse con varias generaciones de seguidores. «Recibimos mensajes y cariño de gente que dice que ha crecido con nuestra música o de que con nuestras canciones se enamoraron y que ahora irán a vernos con sus hijos».
Las entradas para el show de La Paz ya están a la venta en Superticket o en el mismo Teatro Municipal Alberto Saavedra Pérez. Los tickets de platea están a Bs 100, de palcos a Bs 100, anfiteatro Bs 80 y galeria Bs 60.
UN REENCUENTRO INTERRUMPIDO
La idea original era «reencontrarse» como banda en 2019, pero crisis tras crisis lo impidió. «Nos han dejado interrumpidos. Habíamos planificado un regreso que se pospuso por la crisis política y luego por la cuarentena rígida», aseveró Caballero, quien rescata que la banda se adaptó a los tiempo y continuó trabajando a la distancia.
Pero, esa distancia y ese encierro, ese reencuentro interrumpido, también ha ido alimentando un «ansia enorme de reencontrarnos nosotros y también con el público»
Mejor conocidos por la canción Clausura, allá por el 2005, cuando reinaban en el puesto número uno de los rankings bolivianos, la banda como tal fue formada en 1998 y para 2003 habían lanzado el disco Espermanente, a lo que siguieron los discos Mixturas (2007) y Zero (2008).
En 2020, poco antes de la cuarentena lograron grabar Prohibida, pasando los meses de encierro realizando la postproducción, para que luego este tema comenzase a sonar en las radios bolivianas, allá por octubre de ese año.
Y ahora la banda, con su Todo vuelve a girar, hace sus planes para el futuro.






