Tras ser expulsada de Jallalla, sigla con la que postuló en las elecciones subnacionales, la alcaldesa de El Alto, Eva Copa, afirmó que no considera que este extremo afecte su gestión y acusó a Leopoldo Chui, jefe de esa agrupación, de buscar fuentes laborales para sus familiares en la municipalidad.
«Lamentablemente el señor Chui cree que el municipio va a ser donde él pueda acomodar a todos sus familiares y eso no es así, yo sé que hay un contrato que se ha firmado y yo le he mencionado que van a entrar de acuerdo con sus competencias y que quiero conocer a la militancia», dijo en el programa Piedra, Papel y Tinta, de La Razón.
Copa explicó que ella no conoció a la militancia en la campaña, por lo que pidió un congreso para la presentación. Aclaró también que fue parte de la agrupación como invitada y que solicitó, sin éxito, a Chui ser inscrita, además de conocer a quienes cumplirían las labores como concejales.
«El día que nos entregaron las credenciales en La Paz, (me enteré) que el primer concejal era su sobrino (de Chui) y la segunda supuestamente es su cuñada. Nosotros hemos hablado con él y le dijimos que no nos parecía lo que está haciendo y menos vamos a dar pegas a su familia».
Calificó como «grosero e indignante» el proceder de Chui, empero, no considera que tenga repercusión en su gestión. «A mí no me afecta en nada que me hayan expulsado, porque lo primero que hay que tener el apoyo de la gente y cada vez que voy a hacer inspecciones de obras o voy a visitar alguna organización soy muy bien recibida y eso me llena de mayor fortaleza».
Sobre la gobernabilidad, la alcaldesa considera que no habrá obstáculos en el Concejo y confía en desarrollar una gestión sin inconvenientes.
“Yo no creo sinceramente que tenga ningún tropiezo en el Legislativo del Concejo porque nosotros tenemos la mayoría, si bien los dos concejales que son de Jallalla que son sus familiares (de Chui) obviamente tienen que irse con él, igual mantenemos la mayoría porque somos seis».







