Víctor Borda, expresidente de la Cámara de Diputados que se encontraba en la línea de sucesión presidencial en la crisis de 2019, se presentó este jueves ante la Fiscalía para brindar su testimonio dentro del caso Golpe de Estado, sobre el derrocamiento del presidente Evo Morales y la posesión de Jeanine Áñez, en noviembre de ese año.
Rompió el silencio sobre lo ocurrido en una entrevista con La Razón, el mes pasado, en la que reveló que dejó su cargo bajo presión, antes de conocerse la dimisión de Morales, ya que a las 08.30 del domingo 10 de noviembre un vecino suyo le había hecho saber que secuestraron a su hermano en Potosí y le hacían caminar desnudo por la ciudad.
“Me dan un ultimátum; si no, lo iban a quemar. Para que presente mi renuncia. En ese interín lo llamo al presidente Morales. Le digo llorando y acongojado: ‘Voy a tener que presentar mi renuncia’. El Presidente me dice: ‘¿Tú crees que renunciando vas a salvar la vida de tu hermano?’ ‘No sé, Presidente; pero mi conciencia va a estar tranquila de que he intentado algo para salvar la vida de una persona que nada tiene que ver con temas políticos”, relató.
En otra entrevista con La Razón, la otrora presidenta de la Cámara de Senadores, Eva Copa, dijo que los ataques no eran casuales, fueron perpetrados justo a quienes, luego de la dimisión de Morales, estaban en la línea de sucesión. “Adriana (Salvatierra) nos dijo que la estaban esperando con una citación de aprehensión en el aeropuerto y tuvo que irse a asilar a la Embajada de México, a (Rubén) Medinaceli le pusieron dinamita en su casa en Oruro, iban a hacer explotar si no renunciaba, y al hermano del diputado (Víctor) Borda lo agarraron y corretearon en la plaza (en Potosí)”, contó la ahora alcaldesa de El Alto.
Se trata de una “meticulosa planificación”, coincidió Borda. “Si yo asumía, mi único objetivo era convocar elecciones en 90 días”, dijo el ahora exlegislador del MAS.







