“Me voy a abrir una ventana al cielo para ustedes”, es la frase con la que el cantautor Jaime Junaro se despidió antes de perder la vida el 7 de junio, recordó la también cantautora orureña Emma Junaro.
Durante una entrevista en Piedra, Papel y Tinta de La Razón, repasó su trayectoria y de sus hermanos, Jaime y César, en el ámbito musical boliviano.
“Él dijo algo que realmente es muy lindo, dijo: me voy a abrir una ventana al cielo para ustedes y yo el día del sepelio me escuche decir que lo habíamos acompañado hasta la puerta del cielo, es decir, ha sido un tiempo de hermandad… como hermanos de sangre, de compañeros de vida, ha sido increíble”, sostuvo la cantautora.
Junaro recordó que de niña soñó con ser pianista de la Iglesia donde cantaba los domingos en la ciudad de Oruro, y que pronto sus hermanos, cada uno, en su momento, dejaron esa capital para radicar en La Paz.
“Jaime ha sido en nuestra vida un líder siempre. Él vino a La Paz, después César y después yo. Él tuvo guitarra, después César y después yo. Jaime empezó a cantar con César y yo era quien vendía los discos de Savia Nueva en el Teatro Municipal”, recordó.
Junaro apuntó que la agrupación Savia Nueva, la cual lideró Jaime, nació en 1974 en medio de tiempos difíciles por la dictadura de Hugo Banzer.
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“Yo me formé en el calor, en ese tiempo, en el 78-79 que fueron años de la apertura democrática. Se hacían unas peñas gigantes para estudiantes. Éramos unos jóvenes muy entregados al amor, a la justicia, a la búsqueda de libertad. Recuerdo guitarreadas intelectuales de poesía, era un tiempo diferente”, evocó.
Junaro remarcó que su hermano Jaime no murió de COVID-19. “Él fue derrotado por esta enfermedad silenciosa que se llama diabetes. Estaba muy consciente de Dios, de a dónde iba a ir y a quiénes iba a encontrar: a mi papá, a mis abuelitos y a los que partieron”.
Según la cantautora, un detalle fundamental para su crecimiento musical fue haber ido a estudiar a Uruguay, aspecto que cambió su comprensión del “antes y después” en la música.
“Cantaba muy bien, había grabado dos discos, pero yo quería más y empecé a buscar y aquí no habían, para la época, maestros de canto lírico y entonces decidí ir a Uruguay. Me fui un largo tiempo y entendí y aprehendí mucho y senté las bases para realizar mi sueño, cuando salí bachiller quise ser profesora pero mi padre me puso un freno y me dijo que vaya a la Universidad; luego fui a la Universidad y ésta sentó la base para que yo sea cantante y mis estudios de música sirvieron para ser ahora maestra de canto”, sostuvo Junaro.







