El comandante general de la Policía, Jhonny Aguilera, afirmó este lunes que es imposible definir si se usó o sigue en depósitos el material antidisturbios que, durante el gobierno de Jeanine Áñez, Bolivia se prestó de Ecuador.
“Es imposible poder establecer esto debido a que tienen las mismas condiciones físicas y apariencias, son absolutamente iguales las que hemos comprado antes y las que hubieran llegado aquí (como préstamo)”, dijo Aguilera en una entrevista con La Razón Radio.
Sin embargo, el pasado 12 de junio, el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, aseguró que en noviembre de 2019 no se registró solo “un golpe de Estado”, sino que también en esa acción “participaron gobiernos de otros países otorgando granadas y proyectiles al gobierno de Áñez para consumar el golpe de Estado y reprimir al pueblo boliviano”.
Del Castillo señaló que, en el gabinete de ministros del 14 de noviembre de 2019, el gobierno de Áñez decidió prestarse todo ese material de Ecuador “para reprimir al pueblo boliviano en base al principio de la cooperación regional para la represión”.
Entretanto, Aguilera remarcó que la Policía no está involucrada en este caso y ratificó que las entonces autoridades de los ministerios de Gobierno y de Defensa han dispuesto el cuestionado préstamo.
“En este caso, un ayudante del exministro de Defensa (Fernando López), que está hoy como agregado militar en China, y un funcionario que ha hecho conocer sus descargos (se trasladaron a traer el material en un avión) a partir de una reunión realizada en el piso 22 de la Casa Grande del Pueblo, en la que estuvo el Alto Mando Militar y algunos ministros”, relató.
Agregó que luego la mitad del material antidisturbios fue depositado en el Estado Mayor y la otra parte en los depósitos de la Policía. Ahora “la pregunta es si se hubieran utilizado o no esos agentes químicos”, insistió el jefe policial.
Asimismo, Aguilera confirmó que las investigaciones están en pleno avance y en ese sentido la semana pasada se ejecutaron “diversidad de actos traducidos en inspecciones a recintos, recepción de declaraciones y otros que todavía están construyendo las hipótesis”.
Es así que “no sabemos en definitiva hasta este momento cuál ha sido el destino de aquellos pertrechos, (aunque) indudablemente ya el Ministerio Público y la Policía están efectuando diversidad de actividades que van a permitir establecer el inventario real de estos agentes y el destino de los mismos”, reiteró.
Ecuador “prestó” en noviembre de 2019, en plena crisis política y social, al gobierno de Áñez 8.449 unidades de armamento no letal, entre ellos proyectiles y granadas, según una carta del 27 de mayo de 2020 enviada al agregado de Defensa de la Embajada de Bolivia José Luis Frías por el comandante de la Policía ecuatoriana Hernán Carrillo.







