Junto a su guitarra y cantando cuecas, zambas y chacareras, Juan Pablo Machado animó el viernes cultural de La Razón Radio, conducido por los periodistas Rubén Atahuichi y Jorge Castel. El músico recordó su trayectoria, habló de sus gustos musicales e invitó a su público a sus tocadas este fin de semana.
Recordó, inmediatamente, su concierto en el Teatro Municipal Alberto Saavedra Pérez el año pasado en plena pandemia por el COVID-19. «Fue impresionante estar cantando absolutamente solo, sin un sola persona, en un teatro tan grande», comentó. En el evento se encontró con músicos con quienes había compartido escenario anteriormente. Y así empezó a contar su trayectoria.
Hace 20 años «yo empecé con el folklore, netamente música nacional», dijo. Desde entonces, formó parte de los grupos Sajama Fusión, Sin Fronteras y los Guitarreros del Ande. Hoy es solista y tiene tres discos colgados en sus plataformas.
Interrumpió su relato para cantar Perfurme de Carnaval: «Me voy solo con mi suerte, la llevaré en mi recuerdo/ Bailando una vieja zamba yo le entregaba mi sueño/ Fantasmas amarillentos, llenos de tierra y de vida, y yo rendido a tus ojos sintiendo que me querías».
En la interpretación, la música no tiene fronteras
«¿Cómo hace un colombiano cantando zamba argentina?», le preguntó Atahuichi.
«Qué te puedo decir. Yo soy oriundo del Beni, nací en un pueblito que se llama Exaltación. Mi familia es colombiana y muy joven fui a Colombia y viví allí hasta mis 18 años. Por cosas de la vida mi padre tuvo que volver a La Paz en 1998 y falleció aquí. Desde entonces estoy aquí, aunque voy a visitar a la familia un par de veces a Colombia».
«¿Qué pesa más en ti: la música boliviana, la colombiana o la zamba argentina?», volvió a cuestionar el periodista.
«Más que todo el folklore de Bolivia y Argentina, y la unión entre ambos países», señaló entusiasmado. «Tantos ritmos nos unen, somos como uno solo con la región, es que la música no tiene fronteras. En cuanto a mis gustos musicales, me gusta de todo: rock, música clásica. A nivel interpretativo: folklore latinoamericano, lo que más me gusta son zambas, cuecas y chacareras». Y tocó la cueca Tu Orgullo.
«En el vaivén del alma mi vida hecha tu orgullo, porque la vida tiene negrita caras opuestas, porque la vida tiene negrita, caras opuestas. Un día flor hermosa que me negaste tu corazón, ahora flor deshojada llorando pides que te ame», cantó.
Machado canta de todo. «Con Sajama Fusión también sacamos una versión de Paloma de Jaime Junaro, él pudo escucharla y se sorprendió. Es una versión diferente. Lo lindo de la música es que aunque hagas un cover, no todos tenemos el don de componer, entonces como intérpretes intentamos hacer algo propio».
Vuelven los espectáculos
«Ahora vuelven las tocadas si los espectadores, el público, y el artista están vacunados», dijo Atahuichi.
«Yo ya estoy vacunado, y la gente tiene que hacerlo. Cuántos artistas fallecidos hubieran querido tener esta oportunidad», comentó. «Haganlo como un homenaje a quienes se fueron y no tuvieron la oportunidad. Hay que seguir cuidándose, ponerle actitud y la energía es importante». Y en ese afán de llevr alegría, cantó Luna Tucumana.
«Yo no le canto a la luna porque alumbra, nada más, le canto porque ella sabe de mi largo caminar, le canto porque ella sabe de mi largo caminar. Ay, lunita tucumana, tamborcito calchaquí, compañera de los gauchos, por las sendas del Tafí», entonó.
En esta «peña mañanera», como la nombraron los periodistas y Machado, también se escuchó Matecito de Toronjil, tema que el músico dedicó a Wilson Molina: «Quisiera ser matecito, matecito de toronjil para entrarme a tu pecho y no volver a salir».
En el galpón de La Razón también se escucharon fuertes rasgueos de la chacarera Déjame que me vaya: «No creo en tus promesas, no me hagas juramentos ni bien tu voz la suelta, ya se lo llevá el viento ni bien tu voz la suelta, ya se lo llevá el viento».
El músico tocará mañana, desde el medio día, en El Rinconcito Chapaco ubicado en la avenida los sargentos. El domingo se presenta en el pasaje Cordero en Aquí Tarija.







