Este martes, Ricardo Torres, magistrado por el departamento de Pando, juró como presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). Durante su discurso de posesión identificó cinco “retos” que el Órgano Judicial debe afrontar.
Se trata de la independencia judicial ante cualquier postura política, por lo que se propuso escoger administradores de justicia con base en su formación profesional. “Debemos seguir avanzando, pero despojándonos de esa mirada política que hace daño a nuestra imagen, la menoscaba; los jueces deben ser meritocráticos, producto de su carrera profesional, de un examen que garantice idoneidad, solvencia académica”, perfiló Torres.
Asimismo, citó a la retardación de justicia como otra gran causante de que los bolivianos pierdan credibilidad en el Órgano Judicial. Al respecto, dijo que hay 1.098 jueces en todo el país y que algunos cuantos son los que administran la justicia de mala manera. “Identifiquemos a estos malos operadores, sancionemos, y los saquemos del sistema a estos malos operadores, para erradicar la retardación de justicia”, advirtió.
Otra debilidad del sistema judicial, según Torres, pasa por el escaso presupuesto que recibe. Aseguró que un incremento presupuestario no irá a aumentar los sueldos de los operadores, sino a sentar presencia en el Estado, pues informó que hay lugares en el país en los que no hay presencia judicial.
“En Pando no hay jueces, en Gonzalo Moreno o Nueva Esperanza o Bolpebra. Necesitamos sentar presencia en el Estado boliviano; crear un juzgado en el país implica cerca de Bs 400.000 anuales para darle estabilidad a esa función judicial. Hay que hacerlo paulatinamente”, adelantó.
Como cuarto reto, el magistrado citó la necesidad de consolidar la justicia indígena originario campesina, porque, en su criterio, además de que se trata de una reivindicación de la plurinacionalidad boliviana, disminuye una carga procesal importante.
Finalmente, Torres se enfocó en la necesidad de modernizar los procedimientos judiciales apoyados en el uso de tecnología, para trabajar con mayor celeridad y lograr interoperabilidad con los otros órganos del Estado.
Por su parte, el ministro de Justicia, Iván Lima, aseguró que en las próximas semanas se relanzará la reforma judicial, rumbo a los 200 años de independencia del país.
El magistrado Torres fue elegido como presidente del TSJ el pasado miércoles para reemplazar al saliente magistrado cruceño Olvis Egüez.







