El ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, informó que por ahora no hay “ningún elemento trascendental” como para comprobar una posible “participación” de más países en el “golpe de Estado” de 2019 en Bolivia.
“Actualmente no tenemos ningún elemento trascendental que demuestre la participación de otros países en el golpe de Estado, solo tenemos cables de Estados Unidos y luego tenemos la participación de Ecuador y de Argentina con la entrega de armamentos”, dijo la autoridad en entrevista con el diario argentino Página 12.
El 10 de noviembre de 2019, Evo Morales renunció a la presidencia del país asfixiado por una serie de protestas cívicas, denuncias de fraude electoral, un motín policial y una sugerencia de las Fuerzas Armadas para que dimitiera.
Dos días después y en medio de una convulsión social, la entonces segunda vicepresidenta del Senado, Jeanine Áñez, asumió la jefatura del Estado a través de un cuestionado proceso de transición, que ahora es investigado como un “golpe de Estado”.
En los últimos meses, se reveló que Ecuador había prestado al gobierno de Áñez material antidisturbios y luego también se conoció que Argentina había enviado “material bélico de agentes químicos”.
Además, se conoció que el 24 de julio de 2019, el subsecretario adjunto del departamento de Estado de Estados Unidos para Asuntos del Hemisferio Occidental, Kevin O’Reilly, del gobierno de Donald Trump, llegó a Bolivia y se reunió con personeros de las embajadas de Perú, Argentina, Brasil, la Organización de Estados Americanos (OEA) y de Unión Europea (UE). Encuentro en el que supuso “un escenario de fraude” para las elecciones que se realizaron en octubre de ese año.
Es así que “inicialmente lo que tenemos es que en el mes de julio de 2019, mucho antes de que se aprobara el calendario electoral en nuestro país, hubo una reunión con un funcionario del gobierno de Trump (y) varios embajadores de la región, entre ellos Argentina, Brasil, Perú, la Unión Europea. Allí el personero del gobierno de Trump manifestó que en Bolivia iba a haber un fraude electoral. (Entonces) básicamente estaban siguiendo un hilo conductor y un manual que se había aprobado”, ratificó Del Castillo.
A partir de estos datos, autoridades del oficialismo consideraron que en la crisis de 2019 se registró una “reedición” del Plan Cóndor, que operó en los años 70 del siglo pasado como un sistema de coordinación represiva de las dictaduras en los países del Cono Sur para perseguir y eliminar a militantes políticos, sociales, sindicales y estudiantiles.
En ese sentido, el Ministro de Gobierno indicó que hay “informes preliminares que muestran que han operado grupos de Inteligencia de distintos países” en el Estado Plurinacional durante el conflicto de 2019.
El martes, se conformó una comisión del Congreso argentino para que investigue la participación de dos agentes de Inteligencia en Bolivia. El expresidente Mauricio Macri y excolaboradores son investigados en Argentina por el envío del material antidisturbios a Bolivia.







