El exministro de Gobierno Arturo Murillo logró ampliar el tiempo para preparar su defensa en la acusación por lavado de dinero y sobornos en Estados Unidos. El procurador Wilfredo Chávez anunció que se tramitará la “cautela” de los bienes de los acusados y explicó que Murillo tendrá que negociar con la justicia estadounidense para bajar su condena, lo que implica que «habrán sorpresas».
Murillo, principal acusado por lavado de dinero y sobornos en la compra con sobreprecio de gases lacrimógenos, logró aplazar por cerca de un mes su audiencia por la “inusual complejidad fáctica del caso”, lo que implicó “renunciar a cualquier objeción bajo la ley de juicio rápido”, según el documento de aplazamiento de la audiencia difundido por Gigavisión.
“Van a haber sorpresas el 9 de julio, no adelanto nada, pero seguramente algo va a tener que negociar para bajar en algo su condena, cualquiera de los encausados”, sostuvo Chávez desde Estados Unidos, adonde se trasladó para seguir el proceso contra el exministro.
También se alista el juicio civil en Estados Unidos. “La estrategia que hemos hecho con los abogados es lo antes posible cautelar esos bienes (de los acusados) para recuperar los bienes de los bolivianos”, anunció Chávez.
Además de Murillo, Sergio Méndez (su exjefe de gabinete), Luis Berkman, Bryan Berkman y Philip Lichtenfeld fueron detenidos y están acusados por dos delitos en el país del norte. Bryan Berkman está en libertad y su padre, Luis, logró consolidar este lunes el derecho de defenderse en libertad, ambos pagaron una fianza de al menos $us 850.000. Luis Berkman podrá pagar 10% de su fianza de $us 500.000 en efectivo y el resto con sus bienes.
Los Berkman son dueños de la empresa Bravo Tactical Solutions LLC (BTS LLC) que intermedió la compra de los gases lacrimógenos.
“Juez determina que Luis Berkman puede defenderse en libertar con el pago de 500 mil dólares más dos propiedades y dos personas garantes”, informó Chávez.
El Gobierno contrató a un bufete de abogados en Estados Unidos para seguir el proceso contra Murillo y activar un juicio civil para la recuperación de los activos llevados al país del norte como producto del sobreprecio de $us 2,3 millones en la compra de gases lacrimógenos y otros elementos no letales por los que el Estado pagó $us 5,6 millones.
Murillo debía comparecer este lunes en los estrados judiciales, pero un acuerdo entre el acusado y la Fiscalía de Estados Unidos derivó en el aplazamiento de su audiencia hasta el 9 de julio. El exministro se expone a 20 años de cárcel.






