Como dirigente de la Confederación de Artistas Unidos de Boliva y como parte del grupo musical Bonanza, Édgar Rojar criticó, desde su papel de artista, la indiferencia del Estado hacia el sector cultural, los malos manejos económicos de Sobodaycom y pidió que se complete la Ley del Artista. El músico dio a conocer la situación del sector en La Razón Radio este viernes.
«Para todos fue una experiencia amarga. Hemos visto una realidad nefasta: estamos huérfanos, no tenemos apoyo del Estado ni del municipio», dijo Rojas. «Hay hermanos que tuvieron que trabajar de forma clandestina y se han contagiado. Seguimos viviendo esto, estamos al servicio de todos y nadie nos protege ni se preocupa».
Los artistas trabajan en las calles. «Nuestra profesión hace que estemos en contacto con la gente, y ahora no podemos y tenemos que buscar las formas. Somos creativos, hemos buscado la forma de sobrevivir en estos últimos tiempos, hasta cambiar de rubro. Por ello hemos aprendido a que el artista debe manejar su tiempo y su plata».
Rojas es dirigente de la Confederación que nace en 2017 en Cochabamba ante la alerta de una crisis que golpearía al sector: el cobro de impuestos por las presentaciones artísticas. Desde entonces, el grupo se dedicó a generar diálogos, políticas culturales e incidir en las reformas culturales del país.
Ley nacional del Artista, un paraguas que no llega
Una manera de afrontar esta situación, dice Rojas, es tener la Ley del Artista del Ministerio de Culturas, Descolonización y Despatriarcalización, que está siendo sociabilizada en la Asamblea Legislativa, funcionando de una vez. Bajo ese marco, hoy, dada la situación de la pandemia, uno de los pedidos más fuertes tiene que ver con el seguro de salud.
«No tenemos la Ley del Artista, ahora más que nunca debe promulgarse, eso nos dará un camino más sólido, todos deben opinar sobre ella hasta generar algo sólido», pidió. «Las faltas de políticas de salud no nacen con la pandemia del COVID-19, se arrastra desde hace muchos años. Esto se lo trabaja desde que estaba la sra. Wilma Alanoca en el anterios ministerio».
Sin embargo, entre los sectores del área no hay un consenso de demandas. «La Ley debe atender todas las inquietudes. Si uno quiere ir al teatro a hacer un concierto, entonces el espacio debe dividir, por ejemplo, sus fechas entre las áreas artísticas. Y así debe haber un consenso. Nosotros como Confederación hemos hablado hasta con los payasitos para generar acuerdos, lo hemos hecho desde el artista para el artista, ahora se debe hacer lo mismo».
La Ley está en manos de asambleístas, parlamentarios y diputados, «es hora que se vuelva a socializar. Esta Ley es una carta abierta, se trata de que todos puedan revisar las demandas, hacer observaciones, alimentar preocupaciones y perfeccionarla».
El proyecto nacional trata los siguientes puntos: los impuestos a los artistas a corde a sus ganancias y la flexibilización del pago de tributos, la promoción de los artistas y artesanos, la participación de artistas extranjeros en el territorio nacional, el seguro de salud, los derechos de autor, entre otros.
Críticas a otras instancias
Empero, el ministerio no se mueve, asegura Rojas. «Tenemos un ministerio que se está aplazando, que se está moviendo políticamente en base a lo que les conviene. La gestoría cultural debería ser apolítica, se tiene que trabajar por los intereses comunes. Los artistas callamos nuestras ideologías políticas porque el público es diverso».
«Queremos un ministerio que apoye, que apruebe y reciba proyectos, que atienda la realidad de un sector que está sufriendo uno de los peores momentos de su historia», indicó. «Tiene que, además, proteger todo el pensamiento y nuestras raíces y un claro ejemplo es el tema de la Morenada con Perú o el hecho de que artistas extranjeros tengan más trabajo que los nacionales».
El músico se refirió, además, a los gestores culturaes que trabajan en las políticas municipales, departamentales y nacionales. «Aquellos que reciben un sueldo no han hecho nada por los artistas, teniendo la oportunidad de trabajar».
También habló sobre el sector musical. «Estamos buscando replantear el Sobodaycom (Sociedad Boliviana de Autores y Compositores de Música) que se ha convertido en una institución de cobro y pago y no de cuidado, es hora de que los artistas puedan generar ganancias propias. No estamos en contra de ello, pero hay que cambiar las cosas: cada uno debe manejar sus recursos».
Luego de la Ley del Artista, con la Confederación, Rojas busca crear una ley que protega de Sobodaycom, «reinstitucionalizarlo, hacer que el dinero que ahí se gana sea para crear ayudas a los artistas», concluyó.







