Qué vamos a hacer, Gómez?”, preguntó la productora de cine Claudia Guensel —responsable de Muralla, Mi socio 2.0— a su pareja Gonzalo Gómez, guitarrista y cantante de Go Go Blues. Ambos se encontraban en la incertidumbre de un 2020 difícil y un 2021 que se pintaba complicado.
Tres meses después, en la calle Gavino Villanueva #100, entre la 25 y 26 de Calacoto, nació Canta y no llores, un espacio en el que no se prepara comida caliente, sino picadas, desayunos y sándwiches. Esto viene acompañado de buena charla, música, cerveza artesanal y vinos boutique para quienes los visiten para comer alguno de los productos artesanales que llegan directamente de productores que conocieron durante sus viajes por Bolivia. “Nada que encuentres en Canta y no llores lo vas a encontrar en un supermercado. Eso es lo nuestro, son productos muy exclusivos”, se ufana el músico.
Cada artesano asociado le manda sus productos a sabiendas de que si a Canta y no llores le va bien, les irá bien a todos. Tanto así, que desde que se inauguró, el 6 de abril del año que corre, más productores artesanos se han sumado al emprendimiento con sus recetas y preparaciones únicas como principal atractivo.
El músico promete, además, que su gran carisma y buen humor serán la compañía perfecta para los encurtidos chuquisaqueños, quesos cruceños y cochabambinos y los cafés de Yungas y el Madidi. Para el desayuno, las afamadas facturas al estilo argentino ya son famosas, al igual que sus alfajores y chocotejas.
¿Y por qué ese nombre? “Porque a mi esposa le digo ‘Cielito lindo’”, bromea. Pero, detrás de las risas, hay una gran verdad: “Por la resiliencia misma que significa. Tenemos que encararle a esto (la crisis poscuarentena) con lo mejor que tenemos para sobrevivirla y si lloras ya estás entregado. Yo prefiero cantar”.
Con una chimenea prendida y algo rico para picar espera Gonzalo Gómez. También disponible para pedidos al 76784989.








