La artista teatral y escénica Marta Monzón sostuvo una entrevista en La Razón Radio, programa conducido por los periodistas Rubén Atahuichi y Marco Ibañez, donde se refirió a las precarias condiciones —no solo sanitarias— en las que vive el sector artístico y cultural, además de socializar la existencia de un análisis crítico oficial del proyecto de Ley del Artista.
Al iniciar la entrevista, la también gestora cultural resaltó la muerte de 13 personas pertenecientes al rubro en las últimas dos semanas. «En nuestro rubro se ha hecho mucho más evidente (la desprotección), porque el 99% de los y las artistas tenemos condiciones laborales que no son de dependencia. La mayoría trabajamos de manera independiente, sin un jefe o un estado que sea generador de empleo», aseveró.
Monzón es parte del movimiento Todos somos culturas, nacido en 2020 como respuesta al cierre del ministerio de Culturas por parte del gobierno transitorio de Jeanine Añez. La gestora cultural es parte de la comisión jurídica de este movimiento, integrada por abogados y gestores especializados en derechos culturales y humanos, quienes se dieron la tarea de trabajar sobre esos aspectos para el sector artístico y cultural.
El viernes 25 de junio, Édgar Rojas, dirigente de la Confederación de Artistas Unidos de Bolivia, habló en La Razón Radio de una propuesta de Ley del Artista que, destacaba el dirigente, necesita ser socializada una vez más. La comisión jurídica de Todos somos culturas, ha hecho, precisamente, un análisis exhaustivo de ese proyecto de ley. «Artículo por artículo, inciso por inciso», precisó Monzón, quien dijo que este análisis contiene entre 12 a 15 páginas.
«No podemos hablar de una ley del artista porque los y las artistas no somos sujetos de derecho de acuerdo a la Constitución Política del Estado. Sí lo son las artes, las manifestaciones artísticas y las industrias culturales», detalló la gestora cultural.
Monzón dio a conocer que muchos errores, incluso a nivel de redacción y uso de terminologías jurídicas, fueron hallados en las diferentes redacciones de este anteproyecto, que viene siendo manejado desde 2017, cuando Wilma Alanoca era ministra de Culturas.
Para Todos somos culturas, la gran falencia de estos borradores, especialmente del anteproyecto oficialmente presentado a la Cámara de Diputados, es que tienden a pensar en la ley como una suerte de proteccionismo «y muchos disentimos de eso porque no es el rol del estado ser proteccionista, sino facilitar las condiciones para el ejercicio de un oficio».
Las falencias incluso se dan en la definición social del artista y qué tanto se concentra en los varios sectores dentro del rubro. «Hay una tendenciosidad a hacer una ley de los músicos medio encubierta», afirmó Monzón.
«Si contamos, hoy en día, la cantidad de actividades artísticas y de artistas que se realizan, estamos hablando de más de 100 actividades artísticas», puntualizó la artista escénica y agregó: «Si vamos a hacer una ley de las artes, tenemos que hablar de todas las actividades artísticas del país. No solo de dos o tres».
El análisis de la comisión jurídica de Todos somos culturas fue realizado con una copia legalizada del proyecto de ley que maneja la Cámara de Diputados, de forma que pueda ser la revisión oficial.
«DISENTIMOS, DIFERIMOS O NOS DIFERENCIAMOS»
Para Monzón, una de las claves para empezar a hacer real una ley de las artes es que los diferentes sectores del rubro reconozcan que «somos diferentes y tenemos diferentes maneras de pensar y hacer las artes».
«Cada sector debería elaborar una propuesta y después conciliarlas, pero no se puede hablar que una organización que represente a todos los sectores porque en alguna parte, disentimos, diferimos o nos diferenciamos», explicó. Para la gestora esto es clave, pues el sector no tiene porque escapar de las diferencias, sino trabajar en unidad pese a ellas.
Por lo mismo, primero se tendría que hablar de una ley marco de culturas, luego de una ley de las artes.
A eso, Monzón hace una importante acotación. «Hemos visto que en general todas las leyes o todo lo relacionado a culturas dice ‘sin fines de lucro’ o dice ‘sin erogación adicional del TGN’ y ¿cómo vamos a hacer una ley sin dinero?».
«Considero que mientras la actividad artística y cultural no sea considerada un factor de producción económica, nunca se nos va a incluir en un plan de reactivación», agregó, haciendo referencia a los planes de reactivación que el gobierno central ha estado proponiendo para diferentes sectores de la producción nacional.
Mas no en cultura, pues, como explicó Monzón, pese a que el trabajo de este rubro involucra a varios otros del sector productivo en Bolivia, igual «aquí hay que matarse. Nadie hace lucro con arte y cultura».
«No nos quedemos solo con el discurso», dijo Monzón a la hora de finalizar su participación en el programa, mismo que está disponible en el canal de Youtube de La Razón.







