GOBERNANZA
El ministerio de Hidrocarburos y Energía, en coordinación con los ministerios de Gobierno, de Defensa y de Economía y Finanzas Públicas, presentó ayer jueves la nueva Política Nacional de Control y Lucha Contra el Contrabando de Combustibles. Se busca reducir el volumen de ese delito y mitigar las consecuencias que implica sobre el costo en la subvención de carburantes.
“El objetivo de esta política es garantizar la transparencia, luchar contra la corrupción y el contrabando, y resguardar nuestra seguridad energética”, manifestó el ministro de Hidrocarburos y Energías, Franklin Molina Ortiz, durante la conferencia de prensa ofrecida en la Casa Grande del Pueblo.
En el encuentro con la prensa también participaron el ministro de Defensa, Edmundo Novillo, el presidente de YPFB, Armin Dorgathen, el director de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, además de funcionarios del Ministerio de Gobierno y de las Fuerzas Armadas.
“Esta política marca una ruta para implementar una serie de medidas de control y optimización, desde la producción e importación hasta la venta al consumidor final de combustibles, y así generar un ahorro al Estado en la subvención de carburantes de aproximadamente $us 1.000 millones al año”, informó el ministro Molina, durante una conferencia conjunta con los titulares de las otras tres carteras de Estado en la Casa Grande del Pueblo.

El funcionario dijo que, desde el sector energético, la política se implementa a través de dos brazos operativos del Ministerio de Hidrocarburos y Energías: el control en la venta de combustibles en las fronteras y en el mercado interno por parte de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y, por otro lado, a través de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), mediante la planificación en inversiones para exploración y explotación de hidrocarburos líquidos, además de la optimización de costos en la importación de combustibles y la sustitución de diésel fósil por biodiésel y HVO (aceite vegetal hidrotratado) para garantizar el suministro de carburantes.
El ministro de Defensa, Edmundo Novillo, informó que se identificaron 12 municipios sensibles en zonas fronterizas. Se trata de Cobija, en Pando; Copacabana y Desaguadero, en La Paz; Tambo Quemado y Pisiga, en Oruro; Villazón, en Potosí; Yacuiba y Bermejo, en Tarija; Puerto Suárez, San Matías y Piso Firme, en Santa Cruz; y Guayamerín, en Beni.
“En estos 12 municipios estamos destinando, de manera específica, para que hagan este trabajo 34 oficiales instructores y 136 soldados, que son tropa; en total, 170 efectivos militares, que van a trabajar junto con la ANH”, indicó Novillo.
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El ministro Molina destacó que el presidente Arce ha tomado la decisión de establecer severos mecanismos de control a la venta de combustibles en los surtidores de todo el territorio nacional mediante la promulgación del Decreto Supremo 4910, que fortalece la lucha contra el mercado negro de venta de combustibles que alimenta al narcotráfico, la minería ilegal y actividades ilícitas, por ello se intensifican los controles en las estaciones de servicio con límites de venta de combustibles fuera de tanque o en bidones. El objetivo es cuidar los combustibles que son subvencionados con para el consumo de los bolivianos.








