Un niño de 12 años que migró por motivos laborales del cono sur de Cochabamba, al municipio de Cocapata, es la primera víctima fatal de fiebre amarilla en el departamento.
El director de Epidemiologia del Servicio Departamental de Salud (Sedes) Cochabamba, Rubén Castillo, aseguró que se trataba de un caso “autóctono”.
“Se reconoce como un paciente autóctono de nuestro departamento porque este niño migró de una zona del cono sur por motivos laborales hacia el municipio de Cocapata”, explicó.
El funcionario afirmó que esta enfermad es normal; en ese sentido, recomendó a los padres de familia vacunar a sus hijos en el caso de visitar las zonas endémicas a fiebre amarilla. “En este municipio tenemos los factores ambientes para la transmisión de forma natural para esta enfermedad”.
Luego de la alerta del fallecimiento del menor de edad, el personal del Programa Ampliado de Inmunización (PAI) ingresará al municipio de Cocapata para realizar rastrillajes, con los que se identificará más casos y dispondrá medidas de control del foco.
Castillo indicó que el niño no contaba con vacuna que le ayude a contrarrestar la enfermedad.
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La fiebre amarilla es una enfermedad vírica aguda, hemorrágica, transmitida por mosquitos infectados. El virus es endémico en las zonas tropicales de África y América Latina.
Una vez contraído el virus y pasado el periodo de incubación de tres a seis días, la infección puede cursar en una o dos fases.
La primera fase considerada aguda, suele causar fiebre, mialgias con dolor de espalda intenso, cefaleas, escalofríos, pérdida de apetito y náuseas o vómitos.
Posteriormente, la mayoría de los pacientes mejora y los síntomas desaparecen en tres o cuatro días. Sin embargo, el 15% de los pacientes entra a las 24 horas de la remisión inicial en una segunda fase, más tóxica. Vuelve la fiebre elevada y se ven afectados diferentes sistemas orgánicos.







