El ministerio de Exteriores informó de unas 16.000 personas huyeron de Sudán a Egipto desde el estallido de los combates entre el Ejército y los paramilitares, hace casi dos semanas.
De estas 16.000 personas, más de 14.000 tendrían nacionalidad sudanesa, mientras que las 2.000 restantes corresponden a ciudadanos de medio centenar de países y seis organizaciones internacionales, informa el periódico ‘Al Ahram’.
Naciones Unidas ha confirmado, además, que más de 20.000 personas han llegado a Chad, que comparte 1.400 kilómetros de frontera con Sudán.
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Mientras que también se han registrado cruces hacia Sudán del Sur, en concreto de casi 4.000 sursudaneses que han regresado a su país de origen.
Huyeron
El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) calcula que, si persiste la actual tendencia, pueda haber más de 200.000 cruces hacia Chad y Sudán del Sur.
Al día de hoy, la violencia se concentra en determinadas zonas, como la capital, Jartum, y la región de Darfur.
Preocupación por los niños
Las organizaciones humanitaria sexpresaron su preocupación por los efectos que pueden tener sobre la infancia, los combates que se registran desde hace más de una semana en Sudán.
Fallecieron al menos nueve niños y otros 50 han resultado heridos y miles de personas pueden sufrir el empeoramiento de una situación «ya de por sí desesperada».
El representante en Sudán del Fondo de la ONU para la Infancia, Mandeep O’Brien, es tajante: «Los niños y niñas son los más afectados por el conflicto en Sudán».
«Están muriendo y se les está arrebatando su futuro», dijo, en alusión a los efectos de la violencia en servicios básicos como la educación o la atención sanitaria.
Ya antes de la crisis actual, 8,5 millones de niños necesitaban ayuda humanitaria, 2,7 millones sufrían desnutrición y unos siete millones no iban a clase.
(27.04.2023)







