El presidente de Serbia anunció el miércoles que su país pagará a cada ciudadano que se vacune contra el COVID-19 antes de final de mayo, una iniciativa que podría ser única en el mundo.
El país balcánico compró millones de dosis tanto a empresas occidentales como a China y Rusia y se convirtió incluso por un tiempo en un centro regional de vacunas al ofrecer a los extranjeros la posibilidad de inocularse.
Sin embargo, después de haber vacunado completamente a unos 1,3 millones de sus siete millones de habitantes, la campaña ha empezado a estancarse.
«Todos aquellos (…) que hayan sido vacunados antes del 31 de mayo recibirán 3.000 dinares» unos 25 euros o $us 30, declaró el presidente Aleksandar Vucic a los medios locales, y dijo que esperaba que tres millones de personas estuvieran vacunadas a finales de mes.
Vucic explicó que el país quería «recompensar a las personas que demuestren responsabilidad». Al mismo tiempo anunció que los empleados públicos que no estén vacunados no tendrán vacaciones pagadas si se contagian.
Serbia espera impulsar su plan a partir del jueves ofreciendo vacunas en centros comerciales y recompensando a los voluntarios con vales.
«En la literatura médica no he encontrado que se pague a nadie por las vacunas del COVID-19», dijo a la AFP el epidemiólogo serbio Zoran Radovanovic. «Así que puede que seamos los primeros no solo en Europa, sino en el mundo».







