Los líderes de la Unión Europea (UE) discuten a partir de este viernes en Portugal cómo alcanzar una Europa más social después de la pandemia, aunque ya expusieron sus divisiones sobre su papel en la construcción de una sociedad más equitativa.
Bajo un límpido cielo azul en Oporto (norte), el primer ministro portugués, António Costa, recibió a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; el titular del Consejo Europeo, Charles Michel, y el jefe del Parlamento Europeo, David Sassoli.
La agenda de la Cumbre Social contempla la realización de talleres con representantes de la sociedad civil, sindicalistas y líderes europeos.
Pero el encuentro entre jefes de Estado y de gobierno como tal comenzará con una cena de trabajo donde también se discutirán temas internacionales, como las tensiones con Rusia y el levantamiento de patentes de vacunas antiCOVID-19 propuesto el miércoles por Estados Unidos.
Las reuniones continuarán el sábado, día en que los Veintisiete deberían aprobar un «plan de acción» de la Comisión Europea en materia social, presentado a principios de marzo y limitado a tres objetivos para 2030.
«Tenemos que colocar el pilar social en el centro del debate europeo», dijo Costa a la prensa.
Por su parte, Von der Leyen dijo que la «Cumbre Social llega en el momento justo. Todos hemos tenido un año muy difícil por causa de la pandemia».
Bruselas quiere aumentar la tasa de empleo al 78%, capacitar al 60% de los adultos cada año y reducir en 15 millones el número de personas en riesgo de pobreza o exclusión social.
De los 27 países miembros apenas un puñado de líderes ha evitado el traslado a Portugal, entre ellos la jefa del gobierno de Alemania, Angela Merkel, y el primer ministro holandés, Mark Rutte, que participarán de forma remota.
(07/05/2021)







