Su encanto es divino. Quizá por ello el nombre de Inti, el del dios sol quechua, le cae tan bien. “Lo elegí porque es un reclamo a mis raíces. Surge porque como voy viviendo en España por 17 años, nunca pude volver a Bolivia, al principio por papeles y después por razones de dinero. Por eso trato de conectarme con todos los recursos que tengo con mis raíces, soy un niño en la diáspora que trata de reconectarse”, explica con una voz dulce pero muy decidida. Inti ha sido elegida entre las 10 participantes de la primera temporada de Drag Race España, una adaptación del premiado reality show RuPaul’s Drag Race, ganador de 19 premios Emmy, y que se podrá seguir a través de la ibérica plataforma de pago Atresmedia Premium desde el 30 de mayo.
Ahora tiene 20 años de edad. A los tres, José Otero Aguilera dejó su natal La Paz con la familia y nunca más regresó. Actualmente reside en Amberes, Bélgica, desde donde conversó con ESCAPE. “Soy de La Paz, pero no me acuerdo de nada, nunca pude volver”. Como artista multidisciplinaria ha asumido el nombre de Inti, aunque no se considera exactamente una drag queen, pues no exagera lo femenino. “No soy un drag queen convencional, yo hago drag, que es como me presento al mundo. Yo utilizo mi cuerpo como lienzo para cosas que siento, que quiero enseñar o mostrar visualmente algo estético”.
Cuando José tenía 16 años ya empezó a experimentar con el maquillaje. Inti nació en 2018, por invitación de Putochinomaricón, cantante, artista y activista LGBTI, para actuar en una discoteca en Madrid.
“Fue como una reunión familiar. Nos dijo que se trata de bailar y acepté. Salió algo bonito y muy especial”, recuerda.

Cuando se supo que la organización del reality show buscaba a las primeras participantes, Inti les envió algo en línea y dio la casualidad de que la estaban buscando. Entonces le pidieron que haga un video de 10 minutos para el casting, donde hable de su vida, de dónde viene y sobre cómo es su drag. Salió entre las 10 seleccionadas. Les gustó.
“Como modelo desde los 14 años, estoy muy conectado con la moda. En el show quería mostrar una imagen subjetiva de los indígenas en España, porque siempre se nos ha puesto como horribles”. Para participar necesitó mucho dinero: “Es carísimo, hay que preparar tacones, pelucas, maquillaje, vestuario… ha sido muy muy duro. No me lo esperaba ni yo, pero ha surgido y todo salió bien”.

Su familia le apoya mucho. Tiene tres hermanos que son sus fans y su madre, que tiene un negocio de uñas, le apoyó con tan importantes implementos.
Dentro de las grabaciones, pudo mostrar quién era en las pruebas de baile, sesiones de fotos, actuación, diseño y confección de trajes, modelaje y el lip sync, característicos de la franquicia. “Lo más difícil es gustarle al jurado —los presentadores y directores Javier Ambrossi y Javier Calvo y la diseñadora Ana Locking—, porque todo lo demás me resultó un reto. Fue divertido hacer cosas que no he hecho en el día a día, cosas diferentes y graciosas”.

El respaldo de los bolivianos ya se ha hecho notar en las redes sociales y le estarán apoyando en el transcurso del programa. “Es muy fuerte, es la mejor gente del mundo. Hay mucho amor, no me lo esperaba, Hice este programa imaginando que solo sonaría en España, pero hay mucha gente que se siente feliz por mí. Lo hice un poco por eso, para ser una representación de los bolivianos y los indígenas”.
Es así que, pisando fuerte, Inti ingresó para mostrar su posición en el mundo: “Las personas indígenas queer existimos, las personas van a ver que lo hacemos de una manera bonita”.
FOTOS: DANIEL DOMENECH Y CORTESÍA DRAG RACE ESPAÑA







