El presidente de la Asociación de Fútbol de Potosí (AFP), Edwin Callapino, sostiene que es testigo y cuenta de cómo en estos últimos lustros se complicó a toda gestión de la Federación Boliviana de Fútbol que no esté presidida por un dirigente cruceño. Y asegura que todos estos problemas últimos son político-regionales.
—¿Qué opina del segundo amparo que admitieron al exdirigente Robert Blanco?
—La verdad, no entiendo qué está pasando con la Justicia allá en Santa Cruz; cómo es posible admitir un amparo sobre la misma situación que ya fue sancionada en Sucre, donde está la última palabra. No sé si hay algo oscuro, la verdad nos preguntamos qué pasa con esa justicia, qué pasa con esa sala.
—¿Cuándo empezó toda esta crisis de conflicto en la FBF?
—Cuando los dirigentes de los clubes de Santa Cruz perdieron la presidencia de la Federación Boliviana de Fútbol o su control; ahí empieza todo. Primero le hicieron la guerra al señor (Rolando) López, que era de Cochabamba, hasta que Clíver Rocha y Marco Peredo lograron sacarlo. Luego se dieron interinatos hasta que llegó el señor (César) Salinas y no lo dejaron gobernar. Se crearon problemas y problemas en todo aspecto.
—Si fuera un dirigente del oriente, ¿cambiaría la situación?
—Basta revisar los archivos de los periódicos y recordar que son los mismos los que molestan a todo dirigente que no es de su región. El tema de fondo es ése. No va a parar hasta que un señor o dirigente de Santa Cruz sea otra vez presidente de la Federación boliviana.
—Entonces, ¿es una pugna regional o también política?
—Es una pugna de dirigentes que muchos años antes estuvieron a cargo de la Federación como el señor (Carlos) Chávez. Su entorno sigue y como antes ostentaban ese poder y ahora no lo tienen, lo quieren recuperar. No les interesa el fútbol, ni siquiera el de su región, sino la cosa es tomar el control del fútbol como sea. No les interesa si se va a sancionar a Bolivia o perjudicar a toda la gente que vive en torno al fútbol.
—Sin embargo, con la presencia de Bolívar y Wilster ya no sería regional el tema.
—Los dirigentes cruceños lideran todo. Pero esa respuesta deben darla los dirigentes de Bolívar y Wilstermann. A mí me preocupa lo de Bolívar. Si revisamos archivos, don Guido Loayza luchó contra Carlos Chávez y su manejo y prórroga en el poder, y ahora nos sorprende que el señor (Marcelo) Claure esté apoyando a los mismos. En su momento, ellos presentaron a la FBF a su candidato, que fue Loayza, y perdieron y no aceptan la regla democrática. La verdad, no es Bolívar como club, sino es decisión personal de él (Claure), que lo maneja como una empresa privada y por eso decide todo.
—¿Es decir, no es Bolívar sino su presidente?
—Es así, incluso yo iría más allá, Bolívar es un grande que tuvo a un patricio como Mario Mercado, quien siempre propuso la unidad del fútbol y ahora se hace todo lo contrario a la memoria del señor Mercado. No puede ser que estén desuniendo tanto al fútbol boliviano, cuando ese señor de antes trabajó para el crecimiento de todos.
—Otro detalle es el alejamiento de las directivas actuales de Bolívar y de The Strongest.
—Sí pues, vimos que la directiva de Bolívar no se llevaba bien con don César Salinas, pero ahora que se murió se mantienen en lo mismo. La verdad, no se entiende. Si hacemos el mismo plan de lectura, todo es por el control de la Federación.
—¿Qué le parece el accionar de Fabol y su directiva?
—Lo mismo. Fabol siempre actuó de la mano de la dirigencia de los clubes de Santa Cruz, fue su operador también para conflictuar con los últimos presidentes de la Federación. Y vuelvo a lo mismo, es cuestión de revisar los archivos y nos daremos cuenta de cómo están operando y se repiten los mismos actores.
—¿Por qué será tan importante el control de la FBF?
—Cuando estaba un presidente durante más de 10 años en la Federación, supimos que se actuaba como si fuera un banco, daba recursos sin control. Eso en su momento lo dijo el señor Salinas y no les gustó y por eso se hicieron radicales opositores, porque comenzaron a destaparse algunas cosas que no iban bien.
—¿Qué pasa ahora con la Federación boliviana?
—Nosotros conocemos que desde la llegada de Salinas y el actual presidente Fernando Costa se trata de hacer un manejo más estricto como debe ser, sin ningún favoritismo ni nada por el estilo. Sabemos que la actual directiva federativa mandó a hacer auditorías y ahí se verá cómo fue la situación y cómo se manejó el dinero y quiénes lo hicieron mal.
—En el bloque opositor se asegura que son los clubes más fuertes y exitosos del fútbol boliviano.
—Para que la opinión pública se dé cuenta de una lógica tan antidemocrática la que piensan. Son grandes clubes, pero son minoría actualmente, un voto de ellos vale lo mismo que de otro club. Es como si en la Conmebol se dijera porque es Brasil y tiene más títulos mundiales debe tener más votos y nosotros como Bolivia no. El G-6 no es demócrata, no deja cumplir una gestión de la mayoría. Es increíble que la minoría genere tanto problema a más de dos tercios. Es una pena. Nosotros seguiremos apoyando a Costa.







