La estatal Empresa Boliviana de Alimentos (EBA) registró el año pasado una pérdida de Bs 40 millones debido a la mala administración del gobierno de transición de Jeanine Áñez y por la crisis sanitaria del COVID-19.
El gerente de EBA, Javier Freire, anunció que se realizarán auditorías para establecer las responsabilidades de esa pérdida económica, además sobre el por qué no se efectuaron contratos para la provisión de alimentos, siendo que este rubro fue el que tuvo ganancias durante la pandemia.
“El año pasado, por la cuarentena y una muy mala administración, los estados financieros de 2020 arrojan una pérdida de Bs 40 millones”, dijo Freire a la prensa.
Detalló que cuando asumió la conducción de la estatal se evidenció que las plantas de producción estaban paralizadas o en algunos casos solo operaban al 5% o 7%.
También denunció que durante la pasada gestión se aumentaron y crearon cargos innecesarios para EBA.
La mañana de este miércoles, EBA y el Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap) suscribieron un convenio interinstitucional para la producción de 120 toneladas de miel por año.
Freire explicó que el acuerdo establece la implementación de 4.000 colmenas en áreas protegidas de los departamentos de La Paz, Cochabamba, Chuquisaca, Tarija y Santa Cruz.
«Estas 4.000 cajas, cuando ya estén implementadas, esperemos que sea en un plazo no mayor de dos años, nos van a permitir obtener al menos 120 toneladas anuales de miel que van a generar ingresos directos a las comunidades que lo requieren», dijo Freire.

