La Asociación de Asistencia a Presos Políticos (AAPP) de Birmania denunció el aumento del uso de tortura en las prisiones del país. Desde que el pasado 18 de mayo un grupo de presos lograra escapar de una prisión de Taungoo, en la región de Bago.
La junta militar llegó al poder tras el golpe de Estado de febrero de 2021.
El aumento de la violencia en las cárceles ha aumentado siguiendo órdenes del Departamento Correccional, controlado por la junta.
«Ha habido un aumento de los casos de abuso desde que los presos escaparon de Taungoo.
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Tortura
Los presos son ahora encadenados para su traslado al juzgado, algo que ha sido ordenado por el Departamento Correccional», indicó el miembro en declaraciones al portal Irrawaddy bajo condición de anonimato.
Al menos una decena de presos fueron atados y golpeados posteriormente en la oficina del gobernador de la prisión de Myungyang. En la región de Mandalay, entre el 21 y el 28 de mayo. Días después, fueron enviados de vuelta a sus celdas pero fueron puestos en aislamiento y se les negó tratamiento médico alguno, tal y como ha denunciado la AAPP.
Algunos presos políticos han iniciado una huelga de hambre como señal de protesta contra este tipo de acciones. La junta, sin embargo, decidió encerrarlos en sus celdas y desplegar militares en las prisiones.
La AAPP estima que 22.842 personas han sido detenidas desde el golpe de Estado, de los cuales 18.522 siguen bajo custodia. En total se han emitido 156 penas de muerte. Desde la asonada, 3.596 personas han muerto a manos de la junta..
(05/06/2023)







