La pandemia del coronavirus no solo tuvo un impacto en la salud, sino que golpeó prácticamente a todos los sectores. Esto provocó que artesanos y escultores busquen la forma de reinvertirse y adaptarse a nuevas técnicas y materiales: el arte con llantas, una apuesta a favor del planeta
Es el caso de Sandro Orellano, un escultor plástico que durante la pandemia comenzó a convertir las llantas usadas en obras de arte, desde figuras de dinosaurios, animales del altiplano y la selva e incluso partes de figuras humanas.
En su casa del municipio de Colcapirhua, Cochabamba, nacen todas las figuras y los animales que cruzan por la imaginación del escultor orureño, que, al final, son plasmadas en obras de arte.
Desde el inicio de la cuarentena rígida en 2020 y gracias a su espíritu emprendedor nace de los desechos de llantas usadas su técnica que va puliendo con el pasar de los días en la elaboración de figuras en base al neumático de caucho.
“Con la llegada de la pandemia, vi que el sol y la lluvia no hacían nada a las llantas, estas tienen unos polímeros muy resistentes a estos elementos. Tomé esa oportunidad de reutilizarlos y apliqué una técnica que incluso me atrevería a decir que soy el único en el mundo”, dijo.
Agregó que la mayoría de los escultores se van más por el uso de la fibra de vidrio, un material maleable que es más fácil de manipular. En cambio, dijo, al neumático se lo debe de trabajar de otra forma, incluso para adherir otras piezas, como es el caso de las espinas de un Ankylosaurus.
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LLANTAS
Relató también que con este tipo de material el primer trabajo que realizó fue una figura humana, el cual tardó 10 días en elaborarla. Esto debido a que iba descubriendo y buscando una técnica de cómo poder darle forma.
“La llamé a esa escultura ‘Aliento de vida’, justamente está hecho en la pandemia. Está agarrando una máscara y absorbiendo el aliento de la tierra. Ganó una mención en un concurso de arte, el segundo trabajo que hice —algo grande— me tardé en hacerlo casi un año. Ahora el trabajo podría máximo realizar en unos 20 días”, describe el tiempo que puede culminar una obra.
Las figuras que ya tiene consolidadas y armadas, según Orellano, tienen alturas que van desde los 70 centímetros, hasta los 1,75 metros y de largo de hasta los 3 metros. “Se puede realizar piezas más grandes, pero nos complica el traslado. Es complicado llevar de un lado a otro, por eso preferimos realizar obras que no nos dificulte el transporte de un punto a otro”.
En su colección, algunas ya vendidas, cuenta con figuras humana, dinosaurios, aliens y quirquinchos de diferentes tamaños, y otras figuras en menor tamaño con precios de hasta los $us 600.
“Mi trabajo por un Velociraptor cobro unos 600 dólares, ahora uno de esos velociraptores en el parque de Sacaba (parque temático de dinosaurios), si hablamos con el propio escultor, este te cobra entre Bs 12.000, es más costoso al que hago, sin embargo con el materia de las llantas el año de vida es de al menos 20 años”, señaló.
ENSEÑANZA
El conocimiento que tiene Orellano no lo guarda para sí mismo, sino busca que otras personas puedan animarse a elaborar este tipo de arte, por lo que por medio del Tik Tok imparte clases no solo con el material del caucho, sino también de arcilla y látex.
“Como me encanta el arte, doy clases, soy el único que da clases virtuales por Tik Tok, con una cobertura de entre 1.000 a 2.000 visitantes”, relató el artista plástico.
Además, busca el apoyo de las instituciones públicas como la Alcaldía de Cercado y la Gobernación de Cochabamba para concretar un parque temático.
Orellano dijo que estas obras son una forma de reciclar y cuidar a la madre tierra y el medio ambiente.







