La palabra macroeconomía se escucha en muchos medios de comunicación o en informes del presidente de un país o de autoridades del ámbito económico; para lo cual este artículo pretende esbozar y contextualizar este concepto a la realidad de nuestro cotidiano vivir.
La economía como ciencia se divide en dos grandes ramas: la macroeconomía estudia los efectos de todas las interacciones entre agentes individuales como un conjunto global, y la microeconomía estudia los comportamientos de los agentes económicos individuales.
Para qué sirve la macroeconomía. Nos permite conseguir los objetivos económicos de un país, tales como estabilidad de precios, crecimiento y desarrollo económico, fomentar el empleo; crea modelos, relaciones entre consumidor y empresa, calcula las cantidades producidas de bienes y servicios, y mantener una balanza de pagos sostenible y equilibrada.
Con este antecedente conceptual, veremos las diferentes variables macroeconómicas que el Gobierno viene logrando, o en su defecto en franco proceso de cumplimiento. Es importante señalar la firma del Programa Fiscal Financiero (PFF) 2023, entre el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas y el Banco Central de Bolivia; con el fin de coordinar objetivos de política fiscal, monetaria y cambiaria. Esas deben enfocarse a fomentar el desarrollo económico y social, preservando la estabilidad macroeconómica. El PFF proyecta un crecimiento del PIB de 4,86%, déficit fiscal del 7,49% del PIB y una tasa de inflación del 3,28%.
También puede leer: En busca de inversiones, 24 industriales parten este miércoles al Norte de La Paz
El Producto Interno Bruto (PIB). Se traduce en el valor monetario de los bienes y servicios, desde productos alimenticios, vehículos, maquinaria textil y servicios, como ser alimentos, luz, agua, etc.
El crecimiento del PIB nominal del país pasó de $us 40.703 millones en 2021 a $us 44.315 millones en 2022 (INE). El BM, la CEPAL y el FMI catalogan a Bolivia entre las tres o cuatro economías de mayor crecimiento para 2023.
Macroeconomía y desempleo
El desempleo mide el nivel de desocupación en relación con la población activa. Una persona se encuentra en situación de desempleo cuando cumple cuatro condiciones: 1) está en edad de trabajar, 2) no tiene trabajo, 3) busca trabajo y 4) está disponible para trabajar.
La Tasa de Desempleo en Bolivia al primer trimestre de 2023 fue de 4,8%, en similar período en 2022 fue de 5,9%. El desempleo en las mujeres es de 5,7%, 1,7 puntos superior a la de los hombres (4%). En Bolivia, el desempleo disminuyó de 11% en 2020 a 4% al cuarto trimestre de 2022.
La inflación. Es la subida generalizada de los precios de una economía y está directamente relacionada al Índice de Precios al Consumidor (IPC), éste selecciona una cesta de consumo de bienes y servicios establecidos.
Inflación
En la gestión 2022, el país registró una inflación de 3,1%, la tasa más baja de la región y una de las más bajas del mundo. Se prevé una inflación acumulada para 2023 del 3,50%.
Una subida del IPC se traduce en un incremento de precios, afectando a la renta disponible de las familias, lo cual repercute reduciendo el consumo.
Tipo de cambio. El tipo de cambio en Bolivia es fijo. El Banco Central de Bolivia establece una tasa contra el valor de una o más monedas principales, léase el dólar, el euro, etc. Esto significa que si se comercia con un país donde el tipo de cambio es fijo, siempre se obtendrá el mismo tipo de cambio y el mismo valor del dinero. Por consiguiente, el Gobierno debe precautelar la existencia de divisas (dólares) para los importadores (pagar deuda), con el fin de preservar la solvencia de nuestra moneda (bolivianización), lo cual ayuda a mantener estable la inflación y a evitar una devaluación fuerte del boliviano.
Problema
Si bien el Gobierno reconoce que el país atraviesa por un problema de liquidez de dólares, con la aprobación de la ley de compra de oro y otros créditos gestionados en la Asamblea Legislativa Plurinacional, se irá solucionando paulatinamente.
Ranulfo Prieto Salinas es economista.







