El presidente Vladimir Putin dio las gracias este martes a los militares que impidieron una «guerra civil» durante la rebelión del grupo paramilitar Wagner, una situación que no condujo, según él, a transferir a Rusia a ningún soldado desplegado en Ucrania.
«Con sus hermanos de armas, ustedes se opusieron a estos disturbios, cuyo resultado habría sido inevitablemente el caos», declaró Putin durante una ceremonia ante militares en Moscú.
«En la práctica, evitaron una guerra civil», agregó, antes de pedir un minuto de silencio para los pilotos que murieron a manos de los rebeldes «cumpliendo con honor su deber».
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Guerra civil
Putin indicó además que ni el ejército ni la población rusa apoyaron la rebelión armada del grupo Wagner.
«Las personas que se vieron arrastradas en la rebelión vieron que el ejército y el pueblo no estaban de su lado», declaró.
El jefe del grupo Wagner, Yevgueni Prigozhin, afirmó lo contrario, y algunas personas en Rostov, donde sus combatientes ocuparon el cuartal general militar, los saludaron.
Putin aseguró por último que el ejército ruso no tuvo que desplegar a ningún soldado presente en territorio ucraniano para hacer frente a la rebelión.
«No tuvimos que retirar a las unidades de combate de la zona de la operación militar especial» aseguró.
‘No está debilitado’
El Kremlin rechazó que la autoridad del presidente Vladimir Putin se hubiera debilitado por una rebelión armada que lanzó este fin de semana el grupo paramilitar Wagner contra el mando militar ruso.
«No estamos de acuerdo» con esos análisis, respondió el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov. Esta autoridad citó «discusiones vacías» que «no tienen nada que ver con la realidad.
«Estos acontecimientos han demostrado hasta dónde la sociedad se consolida alrededor del presidente» Putin, afirmó.
(27/06/2023)







