A punta de esfuerzo y constancia, Silveria ha logrado hacerse un lugar en la industria. Su iniciativa ha llamado la atención de más de uno, pues no es común que el aceite reciclado pueda ser aprovechado y menos convertido en jabones y otros detergentes, como lo hace la solidaria emprendedora.
“Suma Qhana tiene una visión ambiental, económica, social; pero la verdad es que este emprendimiento nace para ayudar. Siempre quise contribuir porque tuve una infancia muy triste. Quiero ayudar a aquellas mujeres que sufren, a esos niños que necesitan apoyo”, contó Silveria Cutipa.
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La Alcaldía de El Alto destacó la historia de la emprendedora, no solo por lo llamativo de su proyecto; también por su solidaridad. Ella decidió donar un lote de sus productos al Brazo Social de la municipalidad, una iniciativa que ayuda a personas en situación de vulnerabilidad.
“Cada año hacemos una pequeña utilidad, de ahí nosotros compartimos comprando juguetes, donando los productos cosméticos”, expresó Cutipa.
Silveria es una mujer de pollera y con la profesión de Química Industrial. Su trabajo se hizo un espacio de a poco y ganó notoriedad por su creatividad; la idea de convertir el aceite reciclado en jabones, jaboncillos, detergente en polvo y hasta lavavajillas. Eso no es todo, ahora proyecta la posibilidad de hacer champús.
“Nosotros rescatamos minerales y las plantas medicinales. Esos tres minerales tienen la capacidad de absorber el exceso de grasa”, explicó la emprendedora.







