Luego de que la Fiscalía General rechazara la ayuda estadounidense para la prueba del polígrafo, la Embajada de Estados Unidos explicó que en muchos países el detector de mentiras es una herramienta para la lucha anticorrupción.
«Como muchos otros países, hemos visto que el uso voluntario del polígrafo es una útil y efectiva herramienta para combatir la corrupción», refieren fuentes de la Embajada.
A pesar de que el fiscal general, Mario Uribe, anunciara el 14 de marzo que los fiscales serían sometidos a esta prueba, una reunión del Consejo Nacional del Ministerio Público decidió rechazar la cooperación en esta materia.
El fiscal de Distrito de La Paz, Williams Dávila, explicó el 20 de abril que la decisión fue tomada bajo el criterio de que ésta es una prueba «obsoleta, humillante» y que vulnera la soberanía nacional.
La embajada estadounidense sostiene que son las autoridades bolivianas las que deciden si aceptan o no la cooperación del país del norte.
«Como ocurre en toda nuestra cooperación, son las autoridades bolivianas quienes deciden el uso o no del apoyo que nuestra misión está en capacidad de ofrecer», expresó la misión diplomática.
A diferencia de lo que ocurre en la Fiscalía del país, la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) decidió someter a sus miembros al detector de mentiras a fin de garantizar transparencia en sus acciones.
No se informó cuánto demandó este programa.






