La Aduana Nacional de Bolivia (ANB) logró ayer que un juez de la Villa Primero de Mayo de la ciudad de Santa Cruz enviara a la cárcel de Palmasola al funcionario José Orlando Murillo Baldivieso, quien es acusado por el delito de cohecho pasivo (corrupción).
A la conclusión de la audiencia de medidas cautelares, la presidenta de la ANB, Marlene Ardaya, dijo que la determinación «es histórica, debido a que se da el primer caso en que será aplicada la Ley Anticorrupción Marcelo Quiroga Santa Cruz».
Añadió que «se han encontrado indicios suficientes sobre el imputado respecto a la comisión del delito de cohecho pasivo y otros, respecto a la recepción de dineros indebidos que no corresponden a su función.»
«Creemos que esta vez el Ministerio Público y el Poder Judicial han procedido correctamente a efectos de ir eliminando en forma conjunta el tema de la corrupción», sostuvo Ardaya.
Murillo fue denunciado ante la propia Aduana por un importador, a quien pretendía hacer pagar una coima para obtener el levante de su declaración (autorización en sistema del retiro de la mercancía), pese a que el despacho ya había sido sujeto al aforo documental y físico.
El funcionario fue detenido luego de haberse encontrado en su poder los 2.600 dólares del supuesto «trato». Como parte de las acciones coordinadas previamente con la ANB, el denunciante fotocopió los billetes que serían entregados al técnico aduanero a objeto de que este elemento pueda ser utilizado como prueba flagrante.
