Los profesores de materias técnicas (Educación Física, Música, Religión e Inglés) y del nivel primario son los que más demanda tienen para trabajar irregularmente en las unidades donde hay carencia de ítems, sostuvo el director del Distrito Educativo 1 de El Alto, Basilio Pérez.
La autoridad explicó que la demanda para nuevos profesores viene de las áreas periurbanas de la ciudad, las que son de reciente creación, debido al crecimiento acelerado de la población estudiantil, porque la demanda aumenta año que pasa.
«Es casi habitual que los padres de familia se organicen para cobrar cuotas destinadas al pago de profesores que no tienen ítem, esto se ve más en las zonas alejadas como del Distrito 7. En toda la jurisdicción que controlo (sector norte de El Alto) hay más de 20 unidades educativas en las que los papás pagan a los maestros», dijo.
Por similar situación se pasa en las zonas ubicadas al sur de la ciudad. El director del Distrito Educativo 2, Ismael Cruz, afirmó que las 20 unidades educativas en las que los padres deben pagar a los profesores se ubican en los alrededores de Senkata (Distrito 8).
«Hay urbanizaciones que aumentan su población aceleradamente y, por ende, la población escolar como en la urbanización Cristal. Para este año la solicitud fue de profesores para 10 cursos y obviamente los padres deben solventar el pago de los que no obtuvieron», indicó.
Desde principios de este año, los padres de familia demandaron la creación de 1.000 ítems para la ciudad de El Alto. Sin embargo, casi a finales de abril, las autoridades del Ministerio de Educación anunciaron que no se llegaría a cubrir esa demanda, por lo que destinaron para todo el municipio 400 nuevos cargos. En rechazo a esta cifra, los padres de familia organizaron marchas y luego negociaron con el Gobierno hasta obtener 66 puestos más, pero los del Distrito 8 abandonaron la reunión.
La última semana de abril, un grupo de padres instaló un piquete de huelga de hambre y después de una marcha hasta puertas del Ministerio de Educación logró acceder a 22 nuevos ítems más, los que se distribuyeron entre otras unidades educativas de la urbe alteña.
Angélica Mamani, madre que tiene a sus tres hijos en la unidad educativa de la urbanización Cristal I, resaltó que los padres deben cancelar cada mes Bs 1, por hijo, para pagar a los profesores. Explicó que entre todo lo que se juntaba era alrededor de Bs 5.020; ese monto se dividían para entregar en parte iguales a los profesores de primaria y materias técnicas.
«Nosotros no sólo debemos pagar para los profesores, también compramos vidrios y hacemos arreglos al colegio, por eso algunos papás se niegan a pagar y dicen que es mejor llevarlo a uno particular, pero no hay uno cerca», se quejó doña Angélica.
Los profesores que no tienen o no son parte de la planilla del Estado acceden a trabajar de manera ad honorem, debido a que tienen la esperanza de que cuando haya una vacancia en el establecimiento educativo, sean considerados para ocupar el puesto.
Así lo manifestó la profesora Aydée Barrios, del colegio Tiwanaku. Dijo que en ese establecimiento, el profesor de Música trabajó con este método por dos años seguidos y ahora ya está en planilla. «Es gratificante ver que el esfuerzo es recompensado con un puesto», afirmó.
La tasa de los que no saben leer ni escribir
Según datos obtenidos en el Censo Nacional de Población y Vivienda del 2001, la tasa de analfabetismo en el municipio de El Alto fue de 7,98%, promedio inferior al registrado a nivel departamental, que fue de 11,39%. El estudio especifica que la tasa de analfabetismo para los hombres alcanzó a 2,37% y para las mujeres, a 13,19%.
La cobertura neta de matriculación fue 78,35%, para hombres 77,98% y para mujeres 78,73%. En el nivel primario alcanzó 87,44% y secundario, 59,72%.






